Los negocios de venta de comida como fondas y restaurantes se han visto afectados por la gran cantidad de polvo que se levanta en el tramo de la carretera desde la entrada de Chilibre hasta el puente El Chagres.
La situación es tan crítica que cada dueño de fonda debe regar agua cuatro veces al día, para evitar que los alimentos se llenen de polvo, así explicó Juliana Campos, dueña de la fonda El Tamarindo.
En este punto, muchos turistas llegan a refrescarse con chichas nacionales.