Directivos del Departamento de Control de Vectores del Ministerio de Salud (MINSA) recomendarán a las autoridades nacionales que sus inspectores supervisen los contenedores con neumáticos que llegan al país, ante la sospecha de que a través de éstos haya ingresado a Panamá el temido Aedes albopyctus, conocido también como "tigre asiático".
De acuerdo con Elsa Arenas, jefa del departamento de Control de Vectores, se sospecha que, al igual que ocurrió en 1985 en Texas, Estados Unidos, donde el ingreso de larvas se dio a través de neumáticos provenientes de Asia, el vector haya llegado al país a través de contenedores procedentes de países donde éste existe.
Señaló que la hipótesis surge luego que se detectara en Panamá, específicamente en los sectores de la 24 de Diciembre, Tocumen y Cerro Azul, la presencia del "tigre asiático", especie que mantiene una amplia variedad de criaderos, tanto en recipientes artificiales como naturales, características que lo transforman en un vector de más difícil control e improbable eliminación, una vez se radica.
En la actualidad, el departamento de Control de Vectores procesa la documentación y da el "visto bueno" para el ingreso de la mercancía, sin embargo, no hace inspecciones de campo a los contenedores cuando llegan con el producto.
Según Arenas, estas inspecciones las realiza Cuarentena Agropecuaria del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), por lo que sugerirán que se considere también la participación de los inspectores de Control de Vectores, para que exista cierta garantía sobre lo que ingresa a territorio nacional. Consideró que el negocio de la importación de llantas ha ido en ascenso, por lo que hay que tomar nuevas precauciones, porque generalmente éstas provienen de países donde existe el vector.
En tanto, Galindo Ruiz, jefe de inspectores de Control de Vectores, recordó que después del 1 de noviembre de 2002 cuando se detectó el Aedes albopictus en el área adyacente al Centro de Salud de la 24 de Diciembre, se intensificó su búsqueda y se alertó a todas las regiones de salud.
Esta búsqueda nacional permitió ubicar un "criadero inicial en un desagüe del mismo Centro de Salud de la 24 de Diciembre". Posteriormente, se extendió el radio de acción llegando hasta Tocumen, donde se detectaron otros focos y hasta la comunidad de Rancho Café, en Cerro Azul, donde también fue ubicado el vector.
Ruiz aseguró que a la fecha no existen informes de la presencia del Aedes albopyctus en otra región del país. No obstante, reconoce que ahora el riesgo es mayor porque se tiene que luchar contra dos vectores, incluso el "tigre asiático" tiene un potencial mayor, porque sobrevive en en la selva, en áreas rurales, a diferencia del Aedes aegypti, con el que sólo se requería de la participación comunitaria para controlarlo. "Ahora hay que buscar otro mecanismo de intervención", aclaró.
Destacó además que con la detección de este otro vector los inspectores tienen más trabajo, porque deben profundizar más en las inspecciones. "Tenemos que trabajar más allá, incluso internarnos en la vegetación y revisar hasta las cavidades de los árboles", acotó.
En ese sentido, recordó que frente al Centro de Salud de la 24 de Diciembre, existe un lote baldío, y en todas las cavidades de los árboles que allí hay, se encontraron larvas del "tigre asiático", llamado así porque su cuerpo es negro y con rayas blancas, que asemejan al patrón del mamífero.
Ruiz explicó que el Aedes albopictus tiene un potencial superior al del Aedes aegypti porque no se reproduce únicamente en recipientes de pared sólida, como son latas, botellas y tanques domésticos, sino también en otros como charcos, cavidades de los árboles, incluso en la propia vegetación.
A diferencia de lo ocurrido en Asia, en ningún país de América donde existe el vector, se ha demostrado que el Aedes Albopictus participe en la transmisión activa y natural del virus del dengue. "Pero en el laboratorio sí se ha comprobado que transmite el dengue", reiteró.
Se originó en la selva tropical del Sudeste Asiático. En Asia se encuentra hacia el norte en Pekín, en Irian Jaya, las islas Salomón y Santa Cruz, Papua Nueva Guinea, la península de Corea y en Japón; en Australia en Brisbane y Darwin, Nueva Zelandia, Islas Marianas, Carolinas y Hawai.
En el Océano Indico en las Islas de Madagascar, Mauricio y La Reunión; en las Seychelles y Archipiélago de Chagos. En Europa en Albania e Italia. En África en la Costa de Sudáfrica y Nigeria.
En América se detectó en agosto de 1985 en depósitos de neumáticos en el condado de Harris cerca de Houston, Texas, y ha sido encontrado en toda la parte sur de Estados Unidos. En junio de 1986 se encontró en los estados brasileños de Minas Gerais, Espíritu Santo, Río de Janeiro y Sao Paulo, extendiéndose posteriormente a Maranhao, Bahía y Paraná. Posteriormente se detectó en Santo Domingo, República Dominicana (1993) y en México en los Estados de Coahuila y Tamaulipas. En junio de 1995 se informó oficialmente de la captura de Aedes albopictus en la zona de Puerto Barrios, Guatemala. En 1996 se confirmó su presencia en El Salvador.
En cuanto a la altitud, se ha encontrado el Aedes albopictus en las montañas de Tailandia a 1,800 metros sobre el nivel del mar. En Pakistán entre 24 y 180 metros sobre el nivel del mar y en Estados Unidos a 305 metros sobre el nivel del mar. En Nicaragua, al igual que en Panamá, en el mes de noviembre del 2002 se identificó el vector en un depósito recolectado en el municipio de Potosí, El Viejo, Chinandega.