Cuando ya se perfilaba una luz "al final del túnel", la huelga de los médicos parece que va a continuar. La razón, es que aunque existe consenso en otros puntos, no hay acuerdo en el pago de B/. 80.00 por horas extras de los médicos residentes e internos.
El Panamá América conversó con diversos sectores sobre este problema. Para unos los reclamos son justos, mientras que para otros es el momento menos indicado para hacer dichas peticiones, pero en común todos coinciden en que se debe llegar a un acuerdo por el bien de la salud de los panameños que son los que más sufren en este enfrentamiento entre médicos y las autoridades del Gobierno.
Para la abogada Magaly Castillo las reclamaciones de los médicos son justas, porque es un "sector muy olvidado en los últimos años", destacó. No obstante, reconoció que quienes se están perjudicando con la huelga médica son los panameños pobres que ven retrasadas sus consultas médicas, operaciones y atención de su salud.
Dijo que la intransigencia de ambas partes no lleva a nada, por lo que espera que tanto los médicos como las autoridades busquen los mecanismos para solucionar el problema cuanto antes.
Por otro lado, Juan Francisco Kiener, presidente de Consejo Nacional del Sector Privado (CoNEP) y del Sindicato de Industriales (SIP) es de la opinión que ese conflicto laboral puede afectar las finanzas del país de forma negativa.
El hecho de que no se cuenta con muchos recursos y que la liquidez es baja hace que cualquier incentivo adicional que se le quiera dar a los médicos resulte en el sacrifico de otras personas con menos ingresos, explicó el empresario.
Kiener, quien no quiso calificar las solicitudes de los médicos, indicó que el paro se hubiese podido evitar con un trato más comedido por parte de la administración de la CSS. Dijo que cualquier salida al problema le va a costar al país muy caro.
Gabriel Castillo, de la Coordinadora Nacional de Unidad Sindical (CoNUSI) señaló que la huelga es un derecho legítimo de los sectores gremiales para alcanzar logros y mejoras económicas para sus agremiados.
Expresó que el conflicto que se presenta entre los gremios médicos y las autoridades del Gobierno sólo se puede resolver en la mesa de negociación y para ello ambos deben llegar a un acuerdo por el bien de los asegurados y pacientes.
Señaló que los médicos tienen todo el derecho como sector gremial de hacer las peticiones que consideren, pero cuando se va a una mesa de negociaciones se tiene que ver si la otra parte tiene las condiciones.
Para Roger Barés del Comité de Protección al Paciente y Familiares indicó que las peticiones de los médicos son válidas en la medida en que cumplan con sus horas de trabajo y extras. Igualmente el Gobierno en que no tiene dinero, pero que todo debe estar reglamentado.
Señaló que lo que no es permisible es que se abandone al paciente, catalogando que ese ha sido "el desastre. Destacó que en su momento se les hizo una invitación a los médicos de que se tomaran los hospitales atendiendo a los pacientes incluso en los pasillos, con lo que se demostraba que el problema no es médico sino administrativo, de falta de espacio, medicamentos, equipo e insumos.
Manifestó que el Gobierno no puede negarse a bajarse a conversar humildemente en una situación que es la más delicada en el país, porque se trata de la salud del pueblo.
Indicó que los internos y residentes hoy día han sido llamados por los especialistas a que los apoyen, cuando esos mismos especialistas o algunos de ellos, no le han brindado apoyo a los jóvenes residentes e internos en sus puestos de trabajo.