La frecuente migración de trabajadores indígenas de la etnia Ngöbe Buglé a las fincas cafetaleras de Costa Rica está provocando que disminuya la mano de obra en las áreas de producción cafetalera en el corregimiento de Río Sereno, distrito de Renacimiento.
Pequeños y medianos productores manifestaron que en los últimos años ha emigrado más del 50% de los trabajadores que cosechan café en las fincas de Río Sereno.
Quintín Pittí, productor cafetalero, manifestó que hace algunos años contaban con 20,000 trabajadores se podían cosechar hasta 200 mil quintales de café. Ahora, con la mitad de ese personal, solo alcanzan a cosechar unos 60 mil quintales.
“Hay muchos viveros de café; los plantones se iban a trasplantar pero se van a perder porque nadie quiere sembrar por falta de mano de obra”, dijo Pittí.
Indicó que aunque se comenta que en Costa Rica se ofrecen mejores condiciones a los trabajadores, en los últimos años por recomendación del Ministerio de Trabajo se han mejorado los albergues y los ingresos de los indígenas. En Río Sereno se paga entre B/1.25 a B/2.00 a cada trabajador por lata de café.