Luis López, dirigente de la Federación de Asociaciones de Educadores de Panamá, indicó que un factor que influye negativamente en el rendimiento académico de los estudiantes de escuelas públicas es el alto porcentaje de desempleo que afecta a los padres de familia.
De acuerdo con López, los estudiantes de escuelas públicas, principalmente los provenientes de barrios marginados, son más propensos a caer en situaciones anómalas de delincuencia y pandillas, lo que también incide en su rendimiento escolar.
Aunque el dirigente reconoce que el aprendizaje en ambos sectores de la educación es casi similar, la inestabilidad económica y social que viven los hogares panameños marca la diferencia.
También destaca que la infraestructura que tienen los colegios privados, con mejores condiciones para la enseñanza, es una ventaja para que sus alumnos y educadores rindan académicamente más.
“Mientras que un estudiante de un colegio oficial no cuenta ni con el libro de texto para recibir el aprendizaje adecuado, la mayoría de los estudiantes que están en colegios privados cuentan con recursos mucho más avanzados como computadoras e internet”, advirtió López. A su juicio, la desventaja entre la educación pública y privada se resuelve disminuyendo los índices de desempleo en Panamá y que el Estado invierta en más infraestructuras, equipos, laboratorios de ciencias y de lenguas.
El problema, de acuerdo con López, no está en los planes de estudios — que son casi los mismos en ambos sectores —sino en el hecho de que no existen las herramientas necesarias ni adecuadas en el sector oficial para desarrollar los contenidos de los programas como debe ser.
Por su parte, el secretario general de la Asociación de Profesores de la República, José García, destaca que los estudiantes de colegios privados obtienen mayor rendimiento académico porque gozan de un horario que les permite afianzar en materias importantes como español matemáticas y lenguas extranjeras.
Indicó que en el sector público, una misma escuela tiene que servir para tres jornadas: matutina, vespertina y nocturna, lo que es una limitación para la extensión del horario de clases en algunas materias.
Lo ideal sería contar con una infraestructura que permita ampliar los horarios de clases y mejorar los salarios de los docentes, pero sabemos que eso requeriría de una inversión millonaria.
“A nosotros nos gustaría que se hiciera esa inversión, pero no queremos soñar y preferimos vivir la realidad actual”, indicó el educador.
En ese sentido, apuntó que se está aprovechando el Diálogo por la Educación, para buscar alternativas que permitan mejorar la situación de la educación pública en Panamá.
No obstante, García indicó que existen escuelas oficiales muy malas, por las condiciones adversas también hay colegios privados en similar situación, a pesar de que el padre de familia tiene que pagar para recibir la educación. Según Eric Rodríguez, de la Coordinadora Nacional de Padres de Familia, la diferencia entre el rendimiento académico de los estudiantes de colegios oficiales y públicos no se deriva de la calidad de los docentes, porque en algunos casos los profesores son los mismos en ambos sectores.
Según Rodríguez, “el secreto” de la deficiencia de la educación pública está en los programas de estudios y la falta de supervisión de éstos.
La escasez de personal para supervisar y la falta de incentivos a estos funcionarios, como el reconocimiento de viáticos para trasladarse por el país, impide que se realice una supervisión completa en las escuelas públicas, destacó el dirigente.
Denunció que la supervisión dentro de las escuelas ha desaparecido por completo, debido a que los directores se dedican más a asuntos administrativos y financieros y olvidan la parte técnico-docente.
También señaló que los padres de familia están preocupados por los planes de estudios en las escuelas oficiales que están sumamente rezagados en comparación con los que se dictan en los centros privados.
Destacó que es de suma urgencia que se mejore el método de enseñanza en materias fundamentales como matemáticas, física y biología, así como que se capacite a los educadores en técnicas de enseñanza para facilitar los conocimientos a los estudiantes.
Otro problema que apunta Rodríguez en las escuelas públicas es la falta de un reglamento para fiscalizar los dineros que son destinados a las escuelas oficiales del país.
Propuso que se cree una comunidad educativa donde participen los padres de familia, estudiantes, educadores, directores y el Ministerio de Educación para administrar y fiscalizar los dineros destinados a las escuelas públicas.
Señaló que a través de la Ley 13 del fondo educativo se destinan B/.30.2 millones a las escuelas secundarias.
El representante de los padres de familia destacó que es importante que esos recursos de la Ley 13 sean destinados también para las escuelas primarias y de educación básica general para mejorar las condiciones de esas escuelas.
En cuanto a la deficiencia del inglés y el manejo de computadoras en las escuelas públicas, Rodríguez manifestó que se deben reformar las políticas en materia de educación para que el inglés se enseñe como la segunda lengua del país.
Sobre la escasez de computadoras, indicó que antes de dotar a las escuelas de estos recursos se debe capacitar a los docentes, ya que cerca del 98% de ellos no maneja esta herramienta.
No creo que los líderes obreros no saben que aumentar las cuotas patronales no va a disminuir los salarios.
De hecho es disminuir la propiedad de la mano de obra. Yo no veo que haya una salida al sistema sin una reforma profunda.
Toda esta retórica de la discusión, inútil que se ha tenido hasta ahora, lo que hace es que el problema se agrave pues cada minuto que pasa el déficit del Seguro será mayor y será más difícil hacer un paquete de rescate entre tres o cinco años. Aquí tienen que sentarse las partes en la mesa.
El señor Jované creo que ha quedado claramente calificado porque le ha dado la espalda a los argumentos económicos y técnicos sin que él pueda aportar ninguna alternativa razonable, técnica y viable.
El es parte interesada en el Diálogo y crea un conflicto de intereses. Como un profesional serio, el señor Jované debería, simple y sencillamente, dejar que el Diálogo lo resuelva otra gente. Se asegura que entre los bolsones de controlismo estatal está la fijación de los precios de los pasajes de aviación. Como la IATA ya desapareció, en Estados Unidos y otros países cada compañía aérea fija sus precios de pasajes de acuerdo a la libre competencia. Sin embargo, esto no funciona en Panamá y los precios impiden que lleguen o salgan mucho más turistas.
Panamá es un país pequeño y la única salida que Panamá tiene para ser un país rico o medianamente próspero es siendo un país verdaderamente abierto. Cuando yo he entrado a este debate muchas veces siempre he dicho esto: muéstrenme un país pequeño que sea próspero que no sea un país abierto. Hong Kong, Singapur, Suiza, nómbrenme el que quiera, tienen que ser países con la cara ante el mundo.
Nosotros, al contrario, siendo uno de los países más pequeños y más pobres, queremos seguir conservando una gran reserva de proteccionismo que lo único que hace en el mejor de los casos es garantizar una tasa de crecimiento igual a nuestra tasa de población.
De manera que no sólo es un problema de abrir los pasajes aéreos. Hay que abrir la agricultura. Hay que abrir los servicios.
Hay que permitir que los extranjeros actúen en Panamá libremente, como lo hacen los panameños. Y hay que tener un sistema judicial que realmente proteja la propiedad privada y el derecho, y no un Estado cuya función principal es la de distribuir y barajar los privilegios cada cinco años.
Y en el proceso político, donde también debe haber una profunda reforma. Lo que hace es administrar las notarías y los consulados y las cuotas de aviación y los permisos para importar municiones, que no son sino todos los privilegios, lo que nos hace cada vez más pobres y más xenofóbicos entre nosotros mismos. Hay industriales panameños alarmados porque el tratado de libre comercio con El Salvador, uno de los países más pequeños de Centroamérica. Si no podemos competir con El Salvador, no podemos competir con nadie. No queremos abrir el mercado panameño por temor a la competencia de los pequeños países vecinos, pero sin considerar que podemos entrar a los mercados de esos mismos países. ¿Cuál es su comentario? En algún momento tiene que abrirse el mercado panameño. La apertura va a tener ganadores y perdedores. Los ganadores serán los que ven en el mercado salvadoreño una oportunidad.
Los perdedores serán los que ven en el mercado salvadoreño un obstáculo para sus privilegios.
Pero la única forma en que podemos generar más empleos es si podemos vender fuera de Panamá. No creo que el tratado con El Salvador es un tratado perfecto, pero es un inicio, un principio, y pienso que Panamá debe buscar activamente la apertura.
Pero la apertura tiene que ser total; puede ser gradual, pero debe ser total. Y tiene que ser simultánea. No podremos salir a exportar a los salvadoreños si nosotros tenemos la protección del negocio de hidrocarburos, que es uno de los insumos importantes de la industria. Nosotros podemos abrirle las fronteras a los industriales, siguiendo con la protección de los insumos básicos, que hacen que las materias primas que compren sean caras e ineficientes.
Nosotros no podemos abrir el mercado sino hacemos cambios importantes en la legislación laboral que pueda incorporar medidas de productividad que permita que la mano de obra nuestra sea competitiva.
De lo contrario, cualquier apertura que no contemple los elementos que comprende el resto de la apertura siempre serán deficientes y siempre acabaremos cerrando el mercado.
Queremos desarrollar el turismo, tenemos que permitir tarifas aéreas baratas, que no solamente van a permitir que vengan los turistas aquí sino que va a permitir que los panameños viajen en forma más barata. La barrera trabaja en ambos sentidos. Disminuir los aranceles de importación implica mejorar las condiciones de importación. Cualquiera que entienda un poquito de economía sabrá que estas cosas son así.
Esa es la lucha de esta generación. No es solamente una fundación que lucha por las ideas económicas. Libertad no es sólo la libertad económica.
Es más, el fundamento moral de las libertades deriva del fundamento moral de las libertades individuales.
No se puede ir y pelear por la apertura de las líneas aéreas o por la apertura de refinería sino peleamos también por la libertad de los individuos de educarse, por la libertad de los panameños de decidir cómo y a dónde ponen su plata de jubilación, para decidir cómo y dónde si van al médico o al curandero o al brujo. Es una sola libertad.
No podemos seguir jugando que éste es un país abierto cuando no lo somos y lo único que estamos haciendo es engañándonos nosotros mismos de que tenemos la posibilidad de pasar de un país pobre a un país rico.
En el primer año podemos decir que aparte de que hay una conciencia en muchos ciudadanos, en efecto, que el camino a la riqueza no es el estatismo, sino la libertad de los individuos.
Hemos tratado de crear opiniones diferentes por diferentes áreas. Yo creo que uno de los puntos más importantes es que la Fundación ha intervenido para que en este país no se apruebe, por ejemplo, una ley sobre textos escolares de autores nacionales.
Nosotros solicitamos con otra gente que no se aprobara la ley. Sin embargo, lo que muy pocos saben es que la ley ha vuelto a primer debate, pero la Fundación ha estado en cada sesión del primer debate, oponiéndose precisamente al concepto, al punto que hasta ahora, por lo menos tentativamente, se ha sacado finalmente el concepto de autores nacionales de la ley.
Hemos sido grandes críticos del monopolio petrolero; hemos abogado por la apertura del mercado petrolero y creemos que hemos contribuido con ayudar a la ciudadanía a hacerse una idea que la refinación del petróleo en forma monopólica no es beneficiosa para el país.
Hemos estado presentes en la lucha respecto a la transparencia; hemos escrito muchísimos artículos sobre diferentes temas .
Somos parte integral del Diálogo sobre el Seguro Social, donde creemos que se está creando un ente político totalmente divorciado de las responsabilidades personales. Y por último hemos hecho una red de organizaciones libertarias en América Latina y Estados Unidos, con la que pretendemos seguir adelante. ¿ Cómo se sostiene económicamente la Fundación Libertad? ¿ Recibe subvenciones de organizaciones nacionales o internacionales?
Nosotros creemos que no basta participar en la Fundación sino que es necesario hacer algún tipo de aporte económico que lo hemos hecho muy pequeño.
Más recientemente hemos tenido contactos con organizaciones hermanas similares de Estados Unidos, como la Fundación Atlas, la fundación Qué se dice de Venezuela.
Y hemos conseguido apoyos intelectuales , en algunos casos financieros, para el desarrollo de desarrollos específicos. Algunos críticos dicen en voz baja que la Fundación Libertad está conectada con la Fundación Heritage de Estados Unidos , que es considerada ultraderechista. La Fundación Heritage es parte de las organizaciones que nosotros podemos llamar organizaciones que luchan por la libertad. Tenemos relaciones formales con la Fundación Heritage.
Sin embargo creo que los mismos críticos deberían aprender un poco más sobre las cosas que hace no sólo la Fundación Heritage sino otras fundaciones que luchan por la libertad y que no son necesariamente norteamericanas.
En la enumeración de los trabajos emprendidos por la Fundación Libertad, vale la pena que nos detengamos en los textos escolares. Desconcierta saber que la ley vetada por la Presidenta de la República por la exclusividad de autores nacionales en la producción de textos escolares haya regresado por la puerta trasera y ha vuelto a primer debate.
El tema fundamental de la Fundación es cómo el individuo, voluntaria o involuntariamente, ha ido perdiendo su libertad y su capacidad de actuar y de hacerse más próspero y mejor en la medida que esa libertad ha sido despojada por el Estado o porque él se la ha cedido al Estado, como ha pasado en muchos casos cuando la gente no ha querido afrontar sus responsabilidades personales.
Otro de los temas fundamentales de la Fundación de este año ha sido tocar lo del tamaño del Estado , no solamente porque el tamaño limita considerablemente a las libertades personales sino porque es una fuente de confusión porque usualmente los poderes estatales son discrecionales y la Fundación Libertad cree profundamente que la base de la corrupción reside en el poder discrecional que tiene el funcionario público.
En la medida en que éste es un país en el que pululan las normas y regulaciones de carácter específico y concreto no las normas de carácter general y abstracto. Aquí se legisla para grupos económicos, se legisla para sectores, eso sencillamente es ni más ni menos que una enorme máquina de producir privilegios.
Contrario sensu, una enorme máquina de despojar derechos y libertades a aquéllos que no tienen el poder político ni son grupos de presión para poder contrarrestar, o por lo menos de hacerse sus propios privilegios. Desafortunadamente, son los más pobres.