Tres casos de influenza porcina han sido descartados por el Ministerio de Salud (MINSA) y el Instituto Conmemorativo Gorgas, sin embargo, aún falta un caso por revisar en Panamá.
Por su parte, las autoridades de Salud en Costa Rica confirmaron ayer dos casos de influenza porcina, una joven de 21 años y un hombre de 29.
En Panamá, el último caso sospechoso se registró al mediodía de ayer, en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, cuando un pasajero ecuatoriano hizo escala en Panamá y le detectaron molestias al respirar, diagnosticando un caso de influenza.
Las autoridades de Salud, quienes desde el domingo se mantienen en un operativo en el aeropuerto, realizaron la prueba al pasajero, enviándolo de urgencia al Hospital Santo Tomás (HST), quedando en cuarentena.
Jaime Paz, especialista en Salud Pública del MINSA, y quien realiza trabajos de prevención en el aeropuerto, confirmó que el ecuatoriano hizo escala en Panamá para viajar después a Cuba.
El otro caso que ya fue descartado por el MINSA era de un panameño que retornó de México, hace varios días, quien presentó molestias de influenza tipo B, es decir gripe común.
Nuevo equipo.
La jefa de epidemiología del MINSA, Gladys Guerrero, confirmó que pronto llegará al país un nuevo reactivo que permitirá realizar las pruebas de laboratorio de influenza tipo A H1N1.
Según Guerrero, este reactivo especial será enviado por el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta, a los países afectados y con sospechas.
“Con este nuevo reactivo se podrá determinar en conjunto con el Instituto Conmemorativo Gorgas, las pruebas de influenza porcina H1N1”, expresó.
Las autoridades de Salud recomiendan a la población mantener las medidas sanitarias como: lavarse las manos y taparse la boca y nariz al estornudar o toser.
Hasta el momento la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado casos en Estados Unidos, México, Canadá, España, Gran Bretaña, Nueva Zelanda y Costa Rica.
Por su parte, la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) envió a México un equipo de científicos desde la sede la organización, en Roma, para investigar rumores de que el virus pudo haberse originado en una granja de producción de cerdos.