El tesorero del Municipio de Panamá, Ventura Vega, denunció ayer una serie de irregularidades, que incluyen hasta un supuesto peculado, en la expedición de placas vehiculares de 1999 a nivel de la comuna capitalina.
Vega, aunque evitó brindar la cantidad de placas que se han vendido ilegalmente, reconoció que el ilícito le ha provocado pérdidas por miles de balboas al Municipio de Panamá.
Explicó que las anomalías se detectaron luego de un audito realizado por la oficina de Auditoría Fiscal de la Tesorería entre el 14 y 20 de diciembre de 1999, mediante el cual se determinó que una gran cantidad de automóviles circulan por las diferentes avenidas con placas expedidas ilegalmente, sin la respectiva calcomanía.
Trascendió que el número de placas vendidas ilegalmente supera las mil y agregó que éstas eran vendidas a un precio que oscila entre los B/.30 y B/.50 cada una.
Vega adelantó que presentará las denuncias respectivas ante las autoridades correspondientes para que realicen las investigaciones de rigor y determinen la posible participación en el ilícito de los funcionarios municipales responsables de la expedición de placas vehiculares.
Asimismo, evitó tipificar el tipo de delito en que se incurrió y si se trató de un peculado o apropiación indebida, pero manifestó que las anomalías se suscitaron en las sucursales de venta de placas de Río Abajo, Ancón y Plaza Concordia.