Washington.- El secretario de Estado, Colin Powell, confirmó anoche que presidirá la delegación de Estados Unidos ante la reunión en Lima de la Asamblea General Extraordinaria de la Organización de los Estados Americanos (OEA), convocada para los días 9 y 10 de septiembre para aprobar la "Carta Democrática", instrumento que tiene vocación de convertirse en la piedra angular de la democracia continental. La visita fue detallada por un portavoz del departamento, quien también reveló que el secretario no iría a la conferencia sobre Discriminación y Racismo que se realizará próximamente en Sudáfrica, por temor de que esa reunión tomara una posición crítica hacia Israel, un aliado de Estados Unidos.
El anuncio se produjo momentos después de que el canciller de Venezuela, Luis Alfonso Dávila, dijo que su país está de acuerdo con la definición de democracia representativa en la Carta Democrática. Pero Dávila afirmó ante el Consejo Permanente de la OEA, que Venezuela seguirá insistiendo en que la democracia sin participación no es democracia. El gobierno del presidente Hugo Chávez había intentado incluir en la Carta Democrática el concepto de "democracia participativa", usada para definir el sistema político venezolano en la nueva constitución promovida por Chávez.
Pero el concepto no fue aceptado por la mayoría de los países del continente como igual al concepto de "democracia representativa", definición usada en el actual texto de la carta de la OEA. Dávila dijo que existe "total consenso" sobre la definición en la carta, instrumento propuesto por Perú en la cumbre presidencial de las Américas de Quebec en abril, para reforzar los mecanismos interamericanos de defensa de la democracia.
La carta debió ser adoptada por la OEA en su asamblea general de cancilleres en Costa Rica en mayo, pero surgieron diferencias que impidieron su adopción, inicialmente debido a la insistencia venezolana de incluir el concepto de "democracia participativa" y luego porque los países caribeños pidieron más tiempo para revisar el texto. El canciller, que está en viaje de consultas en Washington luego de una visita oficial a Cuba, alabó "la valiente posición de los países que respaldan el levantamiento del embargo contra Cuba" a la vez que advirtió que "nuestros pueblos no están satisfechos con la democracia que hoy tenemos".