En su nueva oferta la empresa aceptó pagar 9 dólares por movimiento de contenedor con su respectivo aumento quinquenal, así como garantizar una inversión de $1, 000 millones, pero explica que la misma no tiene precedente en Panamá y que excede con creces los requisitos de inversión de todos los operadores portuarios juntos del país.
Igualmente, aumentó de 10 a 15 millones de dólares su pago al Estado por las instalaciones recibidas en 1997 cuando obtuvo en concesión los puertos de Balboa y Cristóbal.
El Ministerio de Comercio señaló que la comisión negociadora se estará reuniendo en los próximos días para evaluar la nueva propuesta de PPC.
Para el psicólogo y profesor de la Universidad Especializada de las Américas (UDELAS), Daniel González, quien trabaja desde hace meses en un "proyecto estadístico" sobre ludopatía, con el fin de contabilizar la cantidad de personas que padecen del mal, aseguró que el índice de jugadores patológicos en Panamá puede alcanzar el 0.5%.
Aunque parezca irrelevante esta cifra, sostuvo González, "es bien alta y preocupante".
Los casos en los que el juego es un problema, pero no se considera enfermedad elevan la estadística al 1.5%.
Admitió que el juego patológico es un trastorno del control de los impulsos, un fracaso crónico y progresivo en resistir la tentación de jugar. El especialista afirmó que el estudio que adelanta, revela que el 86% de los afectados son hombres y se estima que una de cada cuatro ludópatas es mujer, quien normalmente es más reacia a solicitar ayuda.
Prueba de lo planteado por el psicólogo fue corroborado por este medio, en algunos casinos de la urbe capitalina donde la gran mayoría de los jugadores, son hombres de "edad avanzada".
El especialista asegura que el sentirse respaldado por sus seres queridos es fundamental para el paciente, que muchas veces se somete a un tratamiento presionado por otra persona que la mitad de las veces es su pareja y que en el 30% de los casos son sus padres o hermanos.
"Para los familiares es difícil reconocer que es un problema de juego, antes se piensan otras cosas, infidelidades o problemas de alcohol. Incluso a veces, vienen aquí y ni siquiera están seguros de hasta que punto existe un problema con el juego", explica González.
La opción que ocasiona más problemas, también en el grupo de las mujeres y en contra del estereotipo de jugadora de bingo, son las máquinas tragamonedas (67%). El 26% de los ludópatas se declara adicto a varios juegos y sólo el 5% se inclina en exclusiva por el bingo, mientras que el 2% lo hace por las cartas.
Las cifras presentadas son el resultado de un estudio que aún no ha culminado.
El profesional recalcó que en Panamá, hasta el momento, no existe ninguna legislación que ampare a los adictos al juego. Sin embargo, recomendó a aquellas personas que se encuentran en esta situación a que acuden "cuanto antes", a la clínica que tiene la UDELAS en Albrook. Para los psicólogos, cuando una persona gasta en juego más de lo planeado y ya sólo lo hace para recuperar lo perdido, es cuando se convierte en un ludópata. Aunque se cree que existen unos 3, 000 ludópatas en Panamá, el problema estriba en conocer realmente cuántos hay. Porque muchos que lo son, no lo reconocen.
El perfil del paciente que sigue la terapia corresponde al de hombres casados entre 35 y 44 años.