Es bueno para el país que la presidenta de la República, Mireya Moscoso, destituya a los funcionarios que se les compruebe actos de corrupción, manifestaron ayer dirigentes del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD).
"Todo aquel que ha infringido la ley, debe recibir el castigo, de comprobarse", declaró el secretario general del PRD, Martín Torrijos, al indicar que lo que se quiere es que exista una mayor transparencia en todos los actos del Estado, para que el pueblo panameño recupere la confianza en el gobierno.
Consideró que en los políticos tiene que existir una transparencia, para fortalecer la democracia, donde es imprescindible que todos los actos sobre manejo de los recursos públicos "sean no solamente transparentes, sino que estén accesibles para que todos podamos saber cómo se gastan los recursos a los cuáles contribuimos a través de nuestros impuestos".
En tanto, la presidenta del PRD, Balbina Herrera, dijo "me parece excelente la posición de la señora Presidenta, al decir que todo ciudadano que ha sido comprobado que está en actos de corrupción, va a ser despedido, independientemente de la cercanía y la familiaridad que tenga".
Según Herrera, esas decisiones de la jefa del Ejecutivo en momentos donde hay una falta de credibilidad, por parte de los funcionarios públicos de los partidos políticos, "te establece con claridad este tipo de cosas, no importa quién sea".
"Aplaudo la posición de la Presidenta", subrayó Herrera, al recordar que se han denunciado muchos casos de corrupción ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ), así como a los tribunales correspondientes, sin que se hayan visto resultados.
Además fue del criterio que los medios de comunicación son captores de la percepción que tiene la población panameña sobre el gobierno.
"Habrá cosas que no nos gusta aunque nos señalen, pero uno como dirigente político, lo que tiene que hacer es prestar atención y tomar sus propias decisiones. Lo que pasa es que cada ministro, por sus aspiraciones individuales, que no es malo, cuando están en gestión tienen su librito bajo el brazo. Eso realmente es lo que está afectando a la población, de que cada uno quiere ser el heredero del arnulfismo", puntualizó Herrera.