La Comisión Nacional de Elecciones del Partido Revolucionario Democrático (PRD), se reportó lista para la elección de delegados y de directivas de corregimientos que se celebrarán el próximo 14 de julio y donde se espera la participación de cerca de 80 mil perredistas, según informó el presidente de la comisión organizadora, Roberto Barraza.
El PRD escogerá en esa fecha a 3,400 delegados al Séptimo Congreso Nacional Ordinario que tendrá la responsabilidad de designar a los nuevos regentes del colectivo de oposición.
Barraza informó que excluyendo las nóminas de la comarca Ngöbe Buglé, se han inscrito para participar en las elecciones 2,500 nóminas donde se han postulado más de 45,000 candidatos.
Para la elección de delegados se inscribieron 1,599 nóminas con 32,877 candidatos y para la elección de directivas de corregimientos se presentaron 870 nóminas con 11,310 candidatos.
El PRD cuenta con 355,400 miembros y estarán aptos para votar todos los miembros del partido que se hayan inscrito antes del 30 de abril de este año y podrán aspirar a cargos dentro del Comité Ejecutivo Nacional quienes tengan más de 36 meses de formar parte del colectivo. Se han programado hasta la fecha un total de 11,000 mesas de votación con la participación de 3,300 jurados de mesa.
En tanto, el secretario general el PRD, Martín Torrijos, señaló que mantiene contactos con diversos sectores del partido a fin de conformar una propuesta que recoja la voluntad mayoritaria de los delegados quienes tendrán la responsabilidad de escoger a los nuevos directivos del partido.
Torrijos indicó que no hay un tiempo estipulado para conformar la propuesta que será presentada a los delegados y por lo pronto anunció que seguirá recorriendo el país para recoger la opinión de las bases.
Aunque se han mencionado nombres como el de Hugo Giraud, la legisladora Balbina Herrera y otros para ocupar cargos dentro del CEN, Torrijos precisó que aun no hay nombres establecidos.
Torrijos evitó referirse nuevamente a las declaraciones emitidas por el expresidente Ernesto Pérez Balladares, señalando que ya ese es un tema del pasado.
Por su parte el Fondo de la Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en su Estado Mundial de la Infancia asegura que los niños con estos dos tipos de padecimientos tienen mayores posibilidades de morir que el resto con bajo peso.
Susy de Varela asegura que se están desarrollando proyectos en el área de la Comarca Ngöbe- Buglé, para trabajar por las comunidades del área que padecen de hambre y pobreza extrema.
Asegura que en los 10 años que la fundación Nutre-Hogar ha estado en el área, han desarrollado programas para ayudar a los niños con desnutrición extrema.
En la comarca Ngöbe-Buglé, la fundación tiene 2 Centros de Recuperación Nutricional (CRN). Uno en Changuinola y otro en Kankintú, donde se atienden a niños con cuadros de desnutrición severa de segundo y tercer grado, referidos de los centros de salud y los hospitales de San Félix, Chiriquí Grande y Changuinola.
Los niños que ingresan a los CRN reciben atención durante 6 meses o un año, por lo que necesitan que los padres les garanticen que los dejarán recluidos hasta que se recuperen.
Indicó que en muchas ocasiones los padres no comprenden "ni la necesidad, ni la importancia de atender a un niño desnutrido".
Actualmente, el CRN de Kankintú atiende a 30 niños y el de Changuinola recibe la misma cantidad de infantes.
Susy de Varela asegura que el trabajo que desarrollan requiere de "mucha paciencia", pues no sólo intentan satisfacer necesidades inmediatas, sino "cambiar actitudes", lo que asegura, les tomará "mucho tiempo".
Nutre-Hogar tiene 7 CRN en todo el país, en los que se atiende a 285 niños.
Agregó que lo importante no es sólo salvar vidas, sino el saber que "estos niños y están niñas, son los futuros hombres y mujeres de Panamá" y que si no crecen de forma saludable, "el país tendrá una generación de personas con retardo mental, letargo y una elevada mortalidad infantil".
Ante la alarma por la reciente epidemia de meningitis, aseguró que la organización está tomando las medidas para que no ingresen niños con esa enfermedad a los CRN.
El centro de Panamá tiene una sala de aislamiento donde los niños permanecen un tiempo hasta que se garantice su recuperación y no exista posibilidad de contagiar a otros niños.