La tolda opositora abre el comunicado destacando a Martinelli como "un fiasco político como gobernante [...] pero no un estadista".
Califica el discurso de apertura del año como "un discurso defensivo y a la vez amenazador que demuestra estar atrapado en su propia telaraña"
El comunicado augura para los próximos 30 meses más impuestos, más represión policial, y más "destrucción y ceguera en decenas de inocentes indígenas en Changuinola", más nuevas leyes "chorizo" afirman los principales opositores del Gobierno Central, entre otras acusaciones.
El PRD indica además, que no harían mandados a nadie y que debido a su naturaleza opositora, seguirá denunciando las "tropelías de los testaferros", agregando, "sin pedirle permiso a nadie".
Tras cuestionar la efectividad de sus políticas de seguridad y educativas, enfrenta la construcción de centros hospitalarios con la creciente multiplicación de centros hospitalarios infectados por bacterias, indicando las afectaciones a la salud panameña por las epidemias de dengue.
Aborda, el "silencio cómplice", salvo "honrosas excepciones" por parte de la Corte Suprema de Justicia.
Frente al amedrentamiento de medios de comunicación y periodistas, el partido opositor indica que el presidente debe indicar quiénes han lo han tratado de amedrentar o chantajear, puesto que según el comunicado, ello representa "un delito grave".
Sin embargo, denuncian el doble discurso del presidente al usar a dichos periodistas como ayudantes de su campaña, para luego referirse a ellos como "cobardes".
En contraparte, el PRD instó al presidente en su comunicado, a la debida reflexión al fortalecimiento de la institucionalidad del país y la democracia electoral, el garante de la división de poderes en el país y "cómo dejar de comprar conciencias con las prácticas del transfuguismo", basándose en la "estricta observación de las leyes y de la ética política".