A pesar de que el precio del combustible disminuyó, el de la comida continúa por las nubes, situación que mantiene preocupadas a cientos de familias porque no les alcanza el dinero para realizar el supermercado de sus casas.
Según los productores de la provincia de Chiriquí, el problema radica en que compraron la materia prima y fertilizantes de los cultivos antes de que disminuyera el costo del combustible.
Manifestaron que necesitan recuperar de alguna forma el dinero invertido y por eso es que para el consumidor los alimentos están más caros.
Enrique Athanasiadis, presidente de la Asociación Nacional Agropecuaria (ONAGRO), considera que el precio de los alimentos comenzará a disminuir a mediados de junio de 2009, cuando los agricultores compren nuevos insumos a un costo más módico.
Explicó que al momento en que los productores compraron a futuro, no se beneficiaron con la disminución en el precio del combustible y ahora no les queda otro camino que sacar la producción a un alto costo.
"Los productos cárnicos mantienen un precio elevado y nosotros somos víctimas de esta realidad. En tanto, importamos maíz y soya desde Estados Unidos porque Panamá no tiene alta producción y tenemos que comprar bajo la condición de la especialización de las transnacionales, por eso todo está caro", precisó.
Agregó que tristemente los productores tienen que esperar a que el costo de producción disminuya para que el consumidor compre lo que necesite a precios accesibles.
Ayuda.
Por otro lado, Athanasiadis afirmó que la implementación de las ferias libres ha ayudado mucho a los consumidores.
Enfatizó que comercializan todo tipo de alimentos a módicos precios, porque han eliminado una gran cantidad de eslabones de la cadena de comercialización que son los que encarecen el producto final.
Destacó que se ha provocado una especulación de los productos porque antes de llegar al consumidor, pasa por intermediarios que al final ganan más que el productor.