Nilsa de Caballero, directora de empresas municipales de la Alcaldía de Panamá, informó que alrededor de 400 osamentas son exhumadas por año, porque los familiares se desentienden de sus muertos y eluden el pago de la morosidad.
"Nadie se preocupa en reclamar los restos, al contrario cuando los llamamos nos indican que hagamos sopas con los huesos", dijo la funcionaria.