Ciudad de México.- Si al tomar posesión el 1 de diciembre del pasado año el presidente Vicente Fox Quesada fue aclamado por haber acabado con el dominio absoluto que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ejerció durante 71 años en la política mexicana, hoy el mandatario parece estar contra las cuerdas.
El nuevo deporte nacional se llama "Péguele a Vicen- te Fox". O mejor dicho, "Va-mos a ver quién le pega más fuerte al Presidente", escribe el columnista Ramón Alberto Garza.
Después de muchos años en que la prensa mexicana controlada por el palacio presidencial de Los Pinos, trataba a la figura del primer mandatario mexicano como poco menos que sagrada, es sorprendente leer la lluvia de informes negativos y hasta injurias que la prensa, la radio y la televisión vuelcan sobre Fox.
"De pronto, aquellos que hasta ayer se autocensuraban cuando los gobiernos eran priistas, pretenden demostrar hoy un machismo informativo que los lleva del silencio al libertinaje", escribe Garza, director del semanario Cambio.
Por cierto, Fox fue muy criticado durante su reciente viaje a Europa y Asia, en el que salió fotografiado besando a su nueva esposa tras su visita al Papa Juan Pablo II y haciendo referencias populacheras a sus botas de charol.
Los críticos destacan que el estilo personal y a veces populachero de Fox, que fue precisamente lo que le ayudó a ganar la elección, peca de simplismo y frivolidad cuando lo exhibe durante sus viajes oficiales al exterior.
Estas críticas han llegado a tal grado que el Senado, que debe autorizar los viajes al exterior de los presidentes mexicanos, ha amenazado con utilizar "más rigor" en los futuros pedidos de Los Pinos para próximas giras.
No obstante, el Senado aprobó la salida de Fox esta semana para asistir al debate de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, donde también se reunirá con el presidente George W. Bush y otros mandatarios latinoamericanos el sábado.
El senador del PRI, Fidel Herrar, indicó que el poder legislativo no pretende obstaculizar la política exterior del gobierno de Fox, "pero sí contribuir para el rigor, disciplina y estrategia de la actividad internacional del Ejecutivo y para no poner en entredicho al país".
En su programa radial este fin de semana, el mandatario mexicano denunció a la prensa de su país en duros térmi- nos. "Distorsionan la noti- cia, calumnian, engañan y mienten", acusó, pero sin decir nombres.