Representantes de la Iglesia Católica de América están preocupados por el "poco" interés que en los últimos años han mostrado los laicos de todo el mundo en convertirse en misioneros para expandir el Evangelio.
"Es una preocupación latente, debemos crecer porque la dimensión misionera es algo esencial de la existencia de la Iglesia Católica, desde que Jesús dio el mandato "vayan por todas partes a anunciar la buena nueva"", dijo a ACAN-EFE el cardenal hondureño Oscar Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa.
Revertir ese fenómeno es el principal objetivo del II Congreso Misionero Americano (CAM2) y el VII Congreso Latinoamericano Misionero (LACAM7), inaugurados el martes en la capital guatemalteca, en los cuales, además de Rodríguez Maradiaga, participan otros seis cardenales americanos y uno italiano.
"Nuestra principal expectativa es despertar la responsabilidad de los laicos con la misión para fortalecer la Iglesia Católica Universal y cumplir con esa asignatura pendiente", añadió el cardenal hondureño.
Los principales temas de reflexión del CAM2 y el LACAM7, será la misión desde la pequeñez, la pobreza y el martirio, así como los desafíos de la misión evangelizadora en el mundo actual.
"Los misioneros deben saber que no sólo se trata de anunciar un Dios lejano, sino un Dios Señor de la historia que vive en medio de nosotros y que quiere que esta realidad de injusticias sea transformada", subrayó Rodríguez Maradiaga.
El mensaje que los misioneros de la Iglesia Católica deben difundir en el mundo actual, apuntó el cardenal, "es el de que no puede haber nadie que se sienta indiferente, porque debemos entender que cada uno de nosotros es importante".
Por su parte, el cardenal nicaragüense Miguel Obando y Bravo dijo a EFE que, aunque en el continente americano "hay numerosos laicos que han tomado en serio el compromiso adquirido en el bautismo y la confirmación", el crecimiento ha disminuido.
La Iglesia Católica, señaló Obando y Bravo, "no estará completamente conformada mientras no exista un laicado bien organizado, porque el evangelio no podrá entrar a la vida de los pueblos sin la presencia de los seglares".