Colombia, Cuba, Venezuela y Perú constituyen los casos más preocupantes en relación con ataques a la libertad de prensa, reveló Tony Pederson, Presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en la presentación del Informe 2000 de este organismo.
Según Pederson, Colombia sigue siendo el país donde la vida de un periodista parece tener un valor cercano a cero y destacó que en toda la región, ocho periodistas fueron asesinados en el último año, tan sólo por realizar su trabajo.
Pederson indicó que toda estas situación se da a pesar de las varias reuniones con el presidente Andrés Pastrana y sus más cercanos colaboradores, incluso el mandatario y el fiscal de esa nación prometieron mayor seguridad para los periodistas colombianos, sin embargo, "la realidad parece contradecir sus palabras y acciones".
En el caso de Venezuela, destacó el presidente del SIP, se ha retrocedido a "oscuras épocas" del pasado, que se creían superadas, al consagrar en su nueva Constitución conceptos que dañan la libertad de prensa.
Criticó el que la Asamblea Constituyente venezolana haya aprobado los artículos constitucionales referidos al "derecho a la información veraz" y al derecho de réplica", conceptos ambos que constituyen una amenaza para el libre ejercicio de las libertades fundamentales del individuo.
Según la SIP, pretender calificar información es un arma de doble filo que puede ser usada contra el periodismo, debido a la arbitrariedad que supone la definición de "veraz".
Al referirse a la situación en Cuba, Pederson dijo que ésta nación ha mostrado un constante motivo de alarma, ya que es un país donde "la libertad de prensa es una ficción".
Señaló que sólo un puñado de periodistas independientes, que no se ciñen a la voz oficial, ha logrado mantener un esbozo de libertad informativa en Cuba, pero a muy alto costo: agresiones, amenazas, prisión, que se han convertido en incidentes diarios para estos profesionales.
El vocero del SIP dijo que en el caso de Cuba no "bajaremos la guardia" tras asegurar que sus planes de visitar esa nación caribeña sigue vigente, así como también su interés de brindar apoyo a sus periodistas.
Mientras que en Perú, reseñó, los ataques a la prensa de oposición se han convertido en una actividad rutinaria, donde los periodistas reciben amenazas de muerte, escapan del país en calidad de asilados, viven con temor, sus reputaciones mancilladas, por la acción cada vez más patente de elementos que cuentan con medios técnicos poderosos y dinero, por lo cual algunos no dudan en identificar como los servicios de inteligencia.
El presidente del SIP también informó sobre la puesta en operación, el próximo año, de una amplia red de periodistas investigativos cuya misión será ayudar en la investigación de casos de asesinatos de "colegas", la mayoría de los cuales languidecen en despachos oficiales o han sido descartados por negligencia o corrupción oficiales.