Cuando llega el verano, las familias se preparan para aprovechar las vacaciones en diversas actividades de esparcimiento. Viajes a la playa, a los ríos, visitas al interior, ferias artesanales, parques, zoológicos, centros turísticos, etc.
Sin embargo, en muchos de los casos por pequeños o grandes accidentes se suscitan hechos dignos de lamentar que pudieron ser evitados si se hubieran tomado las medidas necesarias en el momento o por lo menos la actitud correcta.
Para orientar a la comunidad sobre cómo actuar ante situaciones de emergencia, conversamos con el Lic. Enrique Gevara,quien posee una vasta experiencia en disertaciones relacionadas al tema. El Lic. Guevara explica que es importante que ante todo se preparen para las emergencias y posteriormente, si se dan, saber qué hacer.
La importancia de preparse
Antes de entrar en detalles, el instructor aclara que siempre toma como refernecia el libro "Primeros Auxilios y Seguridad Para la Comunidad" y en este caso no hace la excepción.
Usted debe guiarse por sus valores morales y ser consciente de los riesgos cuando decida actuar en caso de una emergencia. Sin embargo, el hecho de que decida actuar no significa que vaya a brindar primeros auxilios. Pero sí debería consistir, como mínimo, en llamar al Servicio Médico de Urgencias.
Nunca se podrá contar el número de emergencias que se logran prevenir. No obstante, las emergencias pueden suceder y ocurren independientemente de sus esfuerzos en evitarlas.
Si usted está preparado para una emergencia imprevista, puede contribuir a asegurar que la atención se iniciará tan pronto como sea posible para usted mismo, su familia y sus prójimos. Si usted recibe entrenamiento en primeros auxilios, podrá prestar ayuda durante los primeros minutos después de la emergencia, que son claves para salvar una vida. Los primeros auxilios pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Con frecuencia, marcan la diferencia entre una recuperación total y la incapacidad permanente.
Al saber cómo actuar usted podrá controlar mejor sus temores y superar los obstáculos para actuar. Lo más importante es reconocer que existe una emergencia y llamar al número local de emergencias. Después hay que dar primeros auxilios hasta que llegue la atención médica.
Al reconocer una emergencia y al decidir actuar, le está brindando al lesionado o a la persona enferma una mejor oportunidad de sobrevivir. Recuerde el número local de emergencias en su área. Si la ayuda profesional llega con rapidez, aumentan las posibilidades de que la víctima sobreviva una emergencia en la que esté en riesgo su vida.
Cómo reconocer una emergencia
Las emergencias pueden ocurrirle a cualquier persona y en cualquier lugar. Antes de brindar ayuda es necesario que usted sea capaz de reconocer una situación de emergencia. Se puede dar cuenta de que una emergencia ha ocurrido si algo fuera de lo común atrae su atención. Por ejemplo, usted puede reconocer ruidos, imágenes, olores y personas con aspecto o conductas poco comunes.
Los siguientes ruidos pueden indicar que hay una emergencia: gritos, llamadas de auxilio, el sonido de cristales quebrándose, metales que chocan, chirridos de llantas de un auto, un cambio de sonido en máquinas o equipos, ruidos repentinos y fuertes como los de edificios derrumbándose, escaleras que se caen o cuando una persona se cae.
Apenas señales de emergencia incluyen una persona tendida en el suelo sin moverse, cajas tiradas, sustancias químicas derramadas, interrupción de la electricidad, cables eléctricos por el suelo, humo o fuego.
Hay muchos olores que forman parte de nuestra vida cotidiana, por ejemplo, el olor a gasolina en una gasolinera, el olor a cloro en una piscina y el olor a sustancias químicas en una refinería. Sin embargo, si estos olores son más fuertes de lo común, ello podría ser señal de una emergencia. Así mismo, un olor extraño puede significar que hay algún problema. No arriesgue su seguridad. Abandone el lugar si huele un olor fuerte o extraño, puesto que algunos vapores son venenosos.
Puede ser difícil determinar si alguien se comporta de forma extraña o si algo anda mal, especialmente si usted no conoce a la persona, pero algunos actos no dejan duda alguna de que algo anda mal. Por ejemplo, si usted ve a alguien que se desmaya repentinamente o se resbala y se cae, usted sabe que esa persona puede necesitar asistencia.
Otras señales de una posible emergencia son más difíciles de reconocer. Estas incluyen la dificultad para respirar, la confusión mental, el color extraño de la piel, las señales de dolor e incomodidad, como llevarse las manos al pecho o la garganta, inclinarse o hacer expresiones faciales que demuestran que algo está mal.
A veces es obvio que algo anda mal, otras veces es más difícil estar seguro. Por ejemplo, una persona que está sufriendo un ataque cardíaco, puede llevarse las manos al pecho, empezar a sudar y tener dificultades para respirar. Otra persona en la misma situación puede padecer sólo un dolor leve en el pecho y no mostrar señales de angustia. Lo importante es reconocer que podría tratarse de una emergencia.
Se sugiere mantener a mano cinta adhesiva, pinzas, gasa, pomada antiséptica, apósitos de gasa, números de teléfonos de emergencias, linterna pequeña y pilas de repuesto, limpiador de manos, botiquín de primeros auxilios, guantes desechables y curitas de diferentes tamaños.
Ahora usted comprenderá por qué es importante aprender primeros auxilios y marcar la diferencia en el momento justo