El tema de los refugiados colombianos ubicados en la región fronteriza de Panamá con Colombia sigue tomando fuerza. Las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) nacionales y colombianas, convocadas por la Comisión de Justicia y Paz, analizaron el tema con la ausencia de las principales instancias gubernamentales invitadas.
Una semana antes de que la repatriación de los refugiados colombianos que desde 1996 huyen del conflicto armado, las ONG intercambiaron sobre la panorámica de la región fronteriza colombiana, la legislación sobre el derecho al asilo en la República de Panamá y la situación actual que viven estas personas en Darién y otras regiones.
Justicia y Paz, representada por Lidia Maribel Jaén, solicitó que la repatriación tiene que ocurrir en el marco legal, de los derechos humanos y cumpliendo con las exigencias convenidas por las agrupaciones de derechos humanos y la Organización de Naciones Unidas.
Entre los principios básicos que se deben respetar se encuentra la voluntariedad de las personas que desean retornar y que el sitio acordado de regreso tenga las condiciones básicas; la dignidad de que las familias no sean separadas y que los actores causantes de su huida en este caso los grupos guerrilleros no se encuentre operando en las áreas de vivienda y la seguridad en el área de retorno por parte de las autoridades colombianas.
Al mismo tiempo, se presentó el libro "Asilo y refugiados en las fronteras de Colombia", el cual recoge la situación fronteriza que viven los desplazados en Ecuador, Venezuela y Panamá.
Según cifras del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, entre el año 2000 y marzo del 2003 ocurrieron 13,872 nuevas aplicaciones de asilo de colombianos en los tres países fronterizos con Colombia.