En medio de nuevas denuncias contra la Asociación Amigos de los Animales (AAA) ayer se desarrolló la segunda inspección en el albergue de la agrupación. En esta oportunidad se pretendía sacar los restos de los animales enterrados en ese sitio, acción que no se efectuó por falta del equipo adecuado.
Al lugar se apersonó la profesora Toribia de Escudero, quien señaló que en el mes de noviembre ella y varios vecinos de la barriada La Fontana llevaron un perro al albergue y a los cinco días fueron a solicitar el animal para llevárselo y les dijeron que ya no se encontraba allí.
Escudero dijo que en la AAA le informaron que el canino se lo habían cedido a un señor de apellido De León, en el distrito de Chame. "Fuimos hasta el lugar que nos informaron en la AAA y nos dijeron que ese perro nunca había llegado allí.
La quejosa aseguró que se preocupó, pues unos días después de haber ingresado al can al albergue, personas que habían tenido problemas con la AAA le informaron que lo más seguro era que lo habían sacrificado.
"Yo traje 20 balboas y dos sacos de arroz como donación para que aceptaran al perro y luego cuando pedí al animal de vuelta, la señora Olga de Gaitán sólo se limitaba a decir que si no le traía el papel, no había perro pero yo había perdido el documento", agregó. Sobre esta nueva acusación la directora del albergue, Olga de Gaitán, sostuvo que eso había que preguntárselo a Katia Murgas, porque ella (Murgas) fue quien "durmió" al perro.
Un veterinario presente en el albergue mostró recortes de El Panamá América, referente a una jornada de vacunación por parte de la AAA en San Miguelito, donde el denunciante aseguraba que la persona que aparecía en la gráfica inyectando a los animales no es veterinario, sino que era la persona encargada de cortarles el pelo.
Por su parte, representantes legales de la AAA manifestaron su rechazo a la medida de la corregidora de dejar encargada del albergue a Danitza Tuñón, pues ésta es la persona que los acusa de la matanza de gatos el pasado Jueves Santo. Sin embargo, la funcionaria ratificó a Tuñón al frente del albergue.