La quejosa aseguró que en este centro le recetaron una serie de medicamentos al menor para la fiebre, sin embargo el mal aumentó llevándolo a convulsionar.
Ante tal emergencia, decidió internar a su nieto en el Hospital Manuel Amador Guerrero, donde el pediatra le indicó que el niño tenía un envenenamiento en la sangre, por los medicamentos recetados en la clínica.