La propuesta fue hecha por el legislador arnulfista del circuito 5-1 de Colón, Manuel Grimaldo, y consiste en modificar el numeral 1 del artículo 3 de la Ley 20 de 1995 que creó el Fondo.
Según Grimaldo, la única vía terrestre que conduce hacia Colón está en un avanzado estado de deterioro, debido al desgaste natural, al alto volumen de vehículos de carga pesada que la transitan y la falta de mantenimiento.
Indicó que el proyecto surge ante las limitaciones financieras del Gobierno, que han impedido históricamente que el Ministerio de Obras Públicas cuente con los recursos para rehabilitar y mantener esta importante carretera.
El subdirector del servicio fistosanitario, Luis Echeverría, explicó que entre un 15% y 20% de la cosecha se vería afectada, pero indicó que el impacto económico será determinado posteriormente.
Los expertos advirtieron que de no manejarse de forma adecuada, las pérdidas podría alcanzar hasta un 80%.
La zona en mayor riesgo es Guanacaste, en la región norte del país. Esta área es la única donde se produce arroz todo el año, dando al ácaro disponibilidad total de plantas para hospedarse.
Echeverría indicó que hablarán con los productores para convencerlos de no sembrar en enero y febrero, con el fin de eliminar los residuos de plantas.
Los funcionarios estatales junto al especialista cubano en control biológico Israel Cabrera descubrieron en el país tres especies de ácaros que son enemigos naturales de los que atacan al arroz. Ahora estudian la posibilidad de usarlos como control biológico. Los ácaros del arroz son diminutas arañas, apenas perceptibles a simple vista. Poseen cuatro pares de patas, y se reproducen por huevos. Sus partes bucales están formadas por dos pares de apéndices modificados, los cuales usan para perforar, romper o raspar, los tejidos de las plantas huéspedes. Su presencia pasa generalmente desapercibida y sus daños se confunden con enfermedades. Las hojas contaminadas presentan otro color.