El presidente del Comité de Protección al Paciente y Familiares (PROPAFA), Roger Barés, presentó ayer una querella por silencio administrativo ante la Procuraduría de la Administración, contra el contralor Alvin Weeden por no brindar información sobre una serie de denuncias e irregularidades en varios centros hospitalarios.
Barés reveló que seis meses atrás presentó al contralor Weeden una serie de denuncias sobre presuntas irregularidades en la adquisición de equipos médico quirúrgico e insumos del Hospital San Miguel Arcángel.
Precisó que su organización solicitó la ejecución de una auditoría administrativa, así como del equipo y mobiliario adquirido por el patronato de ese centro médico y determinar las empresas que participaron en las licitaciones públicas para la adquisición de los materiales.
Alegó que también PROFAPA le solicitó a la Contraloría información sobre quienes formaban la comisión de compra de medicamentos, insumos y equipos medico-quirúrgicos de la Caja de Seguro Social y cuáles son los insumos que existen dentro de esa institución, cuántos y cuáles están por vencerse.
Por otro lado, dijo que solicitaron una investigación de por qué el director de Compras, el director de los Servicios y Prestaciones y la directora de Abastos de la Caja de Seguro Social, presentaron una documentación incompleta para la sustentación de compras ante la junta directiva de esa institución de seguridad pública.
A la vez indicó que pidió información a la Contraloría sobre la revisión de la asistencia de los médicos en sus lugares de trabajo, cosa que no se hace en algunos hospitales por los directores médicos.
Según el presidente de PROFAPA, existe otra serie de anomalías denunciadas a la Contraloría, pero a la fecha no ha recibido una contestación por parte del contralor Weeden, para establecer si ha tomado algún tipo de acción en estos casos.