La presidenta de la República, Mireya Moscoso, advirtió ayer que no permitirá la venta de los títulos de propiedad que el gobierno asigna "en forma gratuita" a ciudadanos de escasos recursos, al tiempo que indicó que de continuar este tipo de anomalías se aplicarán las medidas necesarias.
Agregó que se ha comprobado que algunos ciudadanos adquieren estos títulos para venderlos posteriormente, lo que calificó como una "inmoralidad".
Las declaraciones de la mandataria se dieron dentro del marco de la entrega de 1,216 títulos de propiedad a familias de escasos recursos residentes en el distrito de Arraiján.
Moscoso reconoció que actualmente existen cientos de hectáreas de terrenos estatal que no rinden ningún beneficio social, mientras que un gran número de familias viven en condiciones infrahumanas en casas de zinc o de cartón, sujetos a la voluntad de funcionarios que muchas veces no entienden qué es ser pobre.
Recientemente, el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) a través de la Dirección Nacional de Reforma Agraria advirtió que algunas organizaciones campesinas se han dedicado a adjudicar a terceros tierras concedidas por el Estado en forma gratuita, lo que amerita regular esta materia.
En ese sentido, el gobierno prohibió, en la Resolución No. DN COI-2000 de 7 de enero de 2000, todo acto de invasión de tierras estatales dadas en usufructo o adjudicadas a las organizaciones campesinas, y cualquier traspaso sobre las mismas.
La norma establece, además, que estas prácticas van en detrimento del patrimonio del Estado y violan las disposiciones de la Ley 23 de 1983, que reglamenta el funcionamiento de las asociaciones campesinas, así como el Código Agrario de la República de Panamá.
Para Reforma Agraria, todo acto que viole esta disposición será considerado como una usurpación de bienes del Estado.
La entrega de títulos de propiedad estuvo bajo la coordinación Banco Hipotecario Nacional (BHN) y el Ministerio de Vivienda (MIVI).