La presidenta Mireya Moscoso calificó de "irresponsables" los señalamientos de un grupo de congresistas y militares norteamericanos retirados quienes le pidieron al presidente Bill Clinton que mantenga una presencia militar en Panamá después del 31 de diciembre del presente año.
De acuerdo con los norteamericanos que lanzaron más de 250 mil firmas frente al Capitolio, Estados Unidos debe mantener una presencia para evitar que China comunista controle el Canal de Panamá a partir del 2000.
El senador republicano Bob Barr dijo que era "inconcebible que el gobierno de Bill Clinton esté planeando abandonar Panamá completamente", lo que expone a este país a la influencia de China.
Moscoso puntualizó que esas declaraciones son irresponsables porque hay un tratado que termina el 31 de diciembre y ese día saldrá del territorio panameño el último soldado norteamericano.
"Nosotros a partir del 31 de diciembre somos soberanos en nuestro territorio, aunque la mayoría de los militares ya han salido del país ya que no queda nadie", sostuvo la gobernante.
Aseguro que después del 31 de diciembre no habrá bases militares de ningún país extranjero en Panamá.
En torno a la amenaza de huelga de los trabajadores de Cables & Wireless, Moscoso manifestó que conversó con el ministro de Trabajo, Joaquín José Vallarino III, para que le explique cuál es el motivo de la huelga y sustentó que de ser necesario revisaría el contrato con la empresa británica.
Precisó que quiere conocer con exactitud qué están exigiendo los trabajadores del antiguo INTEL, porque es cierto que hay cierta inconformidad.
"Nosotros tenemos allí el 49% de las acciones, más el 2% de los trabajadores y queremos conversar con ellos porque sabemos que no se sienten satisfechos, a ver si lo que ellos están pidiendo amerita revisar el contrato, pero lo haríamos muy responsablemente con la empresa Cables & Wireless", expresó Moscoso.