El presidente de la República, Ernesto Pérez Balladares, durante una visita a la provincia de Veraguas negó que sea una persona prepotente y orgullosa, tal como se ha manifestado por parte de sus detractores.
Según comentó el mandatario, él no es un ser prepotente y "eso que se puede entender por prepotencia, quizás sean resabios de la timidez natural de quienes nacimos y crecimos en el interior de la República".
En lo que llamó una especie de confesión, el presidente indicó que "a veces sentíamos un poco de temor frente a las grandes obras y a los grandes personajes del país".
No obstante, sí reveló sentirse orgulloso, pero que su orgullo radica en la posibilidad de llevar a cabo y entregar las obras que prometió antes y durante la campaña presidencial, que ganó a la hoy presidenta electa del país, Mireya Moscoso.
Mencionó el caso del Hospital de Santiago, cuyas nuevas instalaciones inauguró ayer, el cual dijo haber planificado aún antes de conocer que sería el candidato presidencial del partido al cual pertenece.
Agregó que no puede abstenerse de sentir orgullo de cumplir,junto a su equipo de gobierno, con obras que han sido planificadas para acabar con los niveles de obsolescencia, que existían en algunos sectores.
Señaló que además siente orgullo de ser interiorano, de ser panameño y de haber sido un presidente del país, que empeñó su palabra y cumplió con el compromiso adquirido como lo hizo con la ciudadanía veragüense.
En este sentido expuso que la construcción del hospital estuvo desde el principio en su agenda social, y en ningún momento se trató de hacer una reparación cosmética o un anexo, ni mucho menos "convertir lo que era un cuartel semihospital que fue una de las propuestas del presidente Guillermo Endara".