Como un mal producto considera el presidente Ricardo Martinelli que se vendió la propuesta de la segunda vuelta, aprobada en segundo debate dentro del primer bloque del paquete de reformas electorales.
El mandatario reiteró que en 86 países existe la segunda vuelta, por lo que el problema es que “aquí no se ha vendido bien”.
En cuanto a las adversidades provocadas por este tema en la Asamblea Nacional de Diputados, Martinelli expresó que prefiere no insistir en esa propuesta, aunque reiteró que no puede inmiscuirse en el Legislativo.
“Yo no voy a insistir más en la segunda vuelta, si la quieren o no, pero esa es la forma más democrática de elegir a un presidente”, manifestó.
Encuestas.
Aunque la segunda vuelta podría ir a un referendo, según lo que dijo el martes el mandatario para que la decisión sea tomada por el pueblo, ayer, durante la inauguración de una jumbotienda en Las Garzas de Pacora, dijo que no se puede meter en la decisión de un órgano del Estado, porque existe la independencia.
Pero indicó que confía en la labor que harán los notables, el Gabinete y la Asamblea Nacional.
Martinelli, quien también habló de su posición en las encuestas, admitió que en los últimos días su popularidad ha caído producto del problema que ha desatado el tema de la destitución del excanciller Juan Carlos Varela y de la segunda vuelta.
Aseguró que aun así, se levantará. “Esto es como una película de ‘Rocky’. A veces estamos arriba y a veces abajo, a ‘Rocky’ le dieron palo, puñete; pero a mí me han dado de todo”, dijo.
Afirmó que, a pesar de todo, Juan Carlos Varela sigue siendo su amigo, porque una cosa es la política y otra la amistad.
Problema.
En cuanto a la crisis política que atraviesa el país, manifestó que en Panamá no existe crisis política ni económica como lo quieren hacer ver algunas personas.
“Hay personas que quieren que haya una crisis para pescar en río revuelto, en Panamá no existe eso, nos va bien a todos”, reiteró.
Enfatizó en que no hay de qué preocuparse, al señalar que el crecimiento económico más grande del mundo se da en Panamá y que, todavía, no sabe quién reemplazará al ministro de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, quien ha sostenido en varias ocasiones que su renuncia es irrevocable.
Sin embargo, agregó que nadie es indispensable y volvió a mencionar al viceministro Frank De Lima como posible figura para ocupar el puesto.
Igualmente, se refirió a las acusaciones de amenazas y persecución que algunos panameñistas han denunciado contra él y sostuvo que no ha amenazado a nadie, porque el que no la debe no la teme.
“En el gobierno se contrata y se nombra a cualquiera, pero aquí no hay ninguna cacería de bruja”, aseveró el presidente.
Pero, mientras el mandatario reitera que no es autoritario, porque de ser así este país no tendría crecimiento, no se hubiese negociado tratados ni una cantidad de empleos y de trabajos para los panameños, dirigentes de la sociedad civil y políticos piensan lo contrario.
Incluso, hablan de convocar a una cruzada civilista, a lo cual Martinelli manifestó que siendo así se les uniría, puesto que cuando llegue el exgeneral Manuel Antonio Noriega se sabrán muchas cosas que hizo el Partido Revolucionario Democrático (PRD), cómo se hicieron muchas fortunas y cómo estas personas fueron beneficiadas por Noriega.
Ayer fue el segundo día que el gobernante habló a los medios de comunicación, luego de la polémica ruptura de la alianza de gobierno, tras la destitución de excanciller Varela
Pese a su reaparición el martes, el jefe del Ejecutivo se ha mantenido parco ante las preguntas que se le han hecho sobre el tema de la alianza y de su ruptura.