La conformación de una fuerza multinacional que detenga la entrada de guerrilleros por la frontera con Colombia, solicitó ayer el presidente de la Asamblea Legislativa, Enrique Garrido.
Durante un homenaje que se le hizo en Ustupo, comarca Kuna Yala, Garrido pidió también la aplicación de la ley a todos los que permitan que niños indígenas trabajen en la zafra azucarera y en los cafetales, al tiempo que advirtió que el trabajo de estos infantes en ambas tareas es un problema viejo que él ha venido denunciando y nadie le hace caso.
Sobre el problema fronterizo, afirmó que los guerrilleros colombianos entran todos los días a Puerto Obaldía y áreas aledañas.
Para solucionar la situación, sugiere que "otras fuerzas" apoyen a Panamá, porque la Policía trata, pero no puede resolver el problema.
Manifestó que es necesario que una fuerza multinacional llegue a poner orden.
Con relación a los niños indígenas que trabajan en la zafra y en cafetales, sentenció que no puede haber menores de 10 años trabajando y pidió la aplicación de la ley porque esta práctica es inmoral, explotadora y "es una maldad que debe castigarse con la aplicación de todo el rigor de la ley".
A la pregunta de si esta lucha tiene algún trasfondo político, toda vez que la mandataria Mireya Moscoso es propietaria de una finca cafetalera donde laboran indígenas, enfatizó que "si existe una ley hay que cumplirla y desgraciadamente la ley se aplica para la gente humilde, la gente pobre, pero la rica hace lo que le da la gana y nosotros no estamos de acuerdo con eso".