El presidente Ricardo Martinelli enfrenta la huelga de mayor impacto en el sector salud en lo que va de su gobierno, luego que la medida de presión que se inició el pasado jueves, solo en el Hospital Santo Tomás (HST), en contra del proyecto que crea las Asociaciones Público Privadas (APP), se extendiera a otros centros hospitalarios.
Además, ahora se suma la amenaza que mantienen 10 mil funcionarios de sumarse a esa paralización.

La medida de presión ha ido en incremento, pese a que los diputados en la Asamblea Nacional suspendieron la discusión del proyecto; no obstante, la dirigencia médica exige que el documento se baje a primer debate.
Pese al nivel a que ha llegado la paralización, el presidente del Legislativo, Héctor Aparicio, dejó claro que el proyecto no será devuelto a primer debate, porque entre las modificaciones que se le han hecho se excluye a educación y salud.
Manifestó que el debate está suspendido, por lo cual no entiende la posición de los galenos.
Mientras que Samuel Roberts, en representación de los residentes e internos del Hospital del Niño, que se sumaron esta semana, aseguró que tomaron parte en el conflicto porque más que una huelga médica se quiere concienciar a la ciudadanía de que la propuesta afecta a todos.
Entre tanto, para Esteban Perdomo, presidente de la Asociación de Especialistas, el proyecto es nefasto debido a que son muchas las concesiones que daría el Gobierno a compañías, las que tienen que ver con el patrimonio del país.
En el hospital hay un promedio de 150 médicos que atenderán urgencias y áreas críticas como neonatología, cuidados intensivos, explicó.
Dora Roquebert, miembro de la Comisión de Asuntos Institucionales de la Asociación Odontológica Panameña, cuestionó la forma en que se dirigieron los diputados a la representación médica en el pleno Legislativo la noche del martes.
Consideró que se lastimó la dignidad de los futuros responsables de la salud, se les insultó y no se cumplió lo que se había prometido de bajar el proyecto a primer debate, sino que se suspendió y se formó una comisión accidental.
Otros se suman.
Los médicos no son los únicos que están en la lucha. Desde el viernes los acompañan administrativos del HST.
En la asamblea informativa ayer en el HST, representantes de gremios obreros, indígenas, universitarios y de la sociedad civil, se pronunciaron a favor de los médicos.
En las protestas del mediodía, se escuchaba la unión de otros profesionales de la salud.
Carlos Peralta, presidente de los técnicos de la Coordinadora Nacional de Gremios Profesionales y Técnicos de Salud (Conagreprotsa), informó que decretaron un estado de alerta y consultan a sus 32 organizaciones para definir si se unen al paro, lo que anunciarán el lunes.
Por su lado, Orlando Marín, presidente de Conagreprotsa, dijo que desde el martes tienen su plan de acción, que deberá comunicarse a los 10 mil afiliados que laboran en la CSS, MINSA y los patronatos.
Ayer, el ministro de Salud, Franklin Vergara, hizo un llamado a los galenos y dijo que el paro era injustificado, debido a que el proyecto 349, en su artículo 17, señala que “No podrán ser objeto de delegación, a través del presente régimen de APP, aquellas actividades que de conformidad con la Constitución Política de la República, sean reservadas con carácter exclusivo al Estado o a los gobiernos”.