"Un cargo como ese debe estar abierto a las consultas, a las opiniones adversas, a los medios de comunicación (...)", considera Fernando Cebamanos, excandidato a Alcalde de la ciudad de Panamá por el desaparecido, Frente Amplio por la Democracia (FAD), refiriéndose a un acto gubernamental realizado en la población de Los Abanicos en David, Chiriquí donde el mandatario panameño, Juan Carlos Varela perdió la compostura.
Uno de los moradores gritó al parecer en medio del discurso a Varela: "¡no estás haciendo bien el trabajo!", a lo que el presidente respondió: "usted me respeta a mí, yo soy el presidente de la República", mientras sonreía.
Cebamanos recordó una situación parecida en 2009 cuando Varela era vicepresidente durante un acto solemne con el profesor Julio Yao, y en 2013 con el periodista Ricardo Peñalba de Radio Nacional luego de que éste le hizo preguntas del acontecer político.
"Se ve que se frena poco ante eventos y esto no debe permitirse, aunque sea presidente de la República, respetando la opinión de otros y escuchando", añadió Cebamanos a Panamá América.
El excandidato reconoce que los ciudadanos debemos expresarnos con respeto hacia las autoridades, pero, estas situaciones demuestran "poco control de su carácter".
Cebamanos considera que Varela debe hacerle caso a su equipo que "seguramente" debe estar preocupado por el comportamiento, y cree que deben orientarlo adecuadamente.
A juicio del Secretario General del Sindicato de Periodistas de Panamá, Filemón Medina quien tiene una disconformidad no debe insultar, sino argumentar el porqué de no estar de acuerdo con la persona.
Medina dijo que la persona que ocupe la investidura de Presidente debe entenderla y no caer en "dime que te diré" con personas que desde su óptica, no están contentos con la gestión que éste desarrolla.
"La arrogancia es otra cosa, no tiene nada que ver con el cargo, ya tiene que ver con la conducta individual de la persona", expresó el periodista quien considera que la soberbia es característica de una clase económica "extremadamente pudiente" en nuestro país que mira con desprecio a la población.