El presidente Ricardo Martinelli admitió ayer que conocía que el director de la Policía Nacional, Gustavo Pérez de la Ossa, fue dado de baja en marzo de 1990, por “afectar el prestigio de la institución policial” al secuestrar ciudadanos estadounidenses durante la invasión a Panamá.
Martinelli, quien está padeciendo quebrantos de salud, reiteró -en una comunicación electrónica- que "la selección de Pérez de la Ossa se basó en su capacidad, honestidad, experiencia, don de gente y de mando".
Sin mencionar nombres, dijo que las críticas vienen de aquellos que querían el puesto y no lo obtuvieron.