Washington- Después de haber llegado a Washington en misión oficial hace apenas un día y medio, Simón Ferro, el empresario de Miami amigo del vicepresidente Al Gore recientemente nombrado embajador de Estados Unidos en Panamá, está creando una pequeña sensación.
No sólo ha impactado por su infatigable tren de trabajo, sino que en esta capital donde últimamente las grietas entre Demócratas y Republicanos parecen ser irreparables, Ferro está cosechando elogios de miembros del Congreso que normalmente se deleitan en dispararle dardos a cualquier funcionario asociado con el gobierno de Bill Clinton.
"Es un hombre serio, amable y que se ha ganado la confianza de todos los que le han tratado desde que fue nombrado embajador", declaró al corresponsal de