Más de 140 detenidos del Centro de Rehabilitación Nueva Esperanza, en Colón amenazaron con realizar una huelga de hambre, en espera que se cumple con lo más fundamental, el derecho a la salud, toda vez que no cuentan con medicamentos.
Ayer, luego que un grupo de internos conversó con el director del penal, Carlos Durán, desistieron de las pretensiones de la huelga, no sin antes anunciar la entrega de un pliego de peticiones a las autoridades de Corrección.
Entre las peticiones solicitan que les suministren medicamentos, la agilización de sus procesos, la limpieza en las galerías por la gran cantidad de ratas y cucarachas que allí se encuentran, además que se realicen más juegos deportivos, entre otras inquietudes.
Cabe destacar en el penal, donde están detenidos unas 1,325 personas, hay nueve enfermos de SIDA y algunos casos de tuberculosis que son atendidos por el Ministerio de Salud.
El vocero de los reos, José Mariscal, indicó que conversaron con los compañeros, quienes estarán a la espera de la respuesta que reciban con el pliego de peticiones que presentarán al director Durán.
Manifestó que en el penal no cuentan con especialistas y los casos que requieren de esta atención son remitidos al Ministerio de Salud.
Durán por su parte, señaló que atenderán las solicitudes de los internos.
Sobre la solicitud de los reos colombianos para que se les extradite a sus países, indicó que ese convenio existe, pero esos países no han cumplido.