El gerente general del Banco Nacional de Panamá, Bolívar Pariente, señaló que el programa para financiar la compra o reparación de unidades del transporte colectivo para el área metropolitana se encuentra paralizado, pues los transportistas se han mostrado indecisos sobre lo que quieren.
Explicó que cuando se estableció el programa se logró tramitar gran cantidad de solicitudes, y ya se encontraban en un avanzado estado para hacer los desembolsos necesarios, pero repentinamente los transportistas se "arrepentían" de la compra. Señaló que esta situación se repitió varias veces, lo que generó preocupación entre los ejecutivos del banco, porque se comprometían los cupos y se hacían las respectivas hipotecas.
Indicó que los transportistas exponían cualquiera excusa, y por esa razón se hizo un llamado a los dirigentes sobre lo que sucedía. Precisó que también se presentaron otros clientes como propietarios de buses y pedían B/.2,000 para reparar su unidad, pero al mismo tiempo solicitaban hasta B/.20.000 para cancelar deudas con entidades financieras.
Afirmó que esta propuesta no funcionó, porque el bien que sirve de garantía tiene un valor que sólo representa una quinta parte de la suma global del préstamo. Recordó que el programa no fue hecho para salvar financieras ni otros bancos, ya que estas instituciones habían hecho préstamos a los transportistas, quienes no podían hacerle frente a esos compromisos.
Expresó que para facilitar la consecución de los préstamos a los transportistas, se diseñó otro plan que consistía en otorgar financiamientos a través de grupos de conductores aglutinados en empresas o cooperativas que generalmente tienen de 20 a 25 certificados de operación.
La intención fue crear un paquete para facilitar la consecución de los créditos, pero sucedió lo mismo que cuando se negociaba de forma individual, que cuando ya estaban a punto de concretarse las negociaciones los transportistas decidían poner fin al proceso.