Esa es la visión del sociólogo Olmedo García, quien explicó que se ha descuidado el fortalecimiento de los organismos democráticos de la Nación.
A su juicio, la inestabilidad política y social que se vive en algunos países de la región se está trasladando a los que gozan de un positivo nivel de desarrollo económico, como Panamá, lo cual es aprovechado por las redes criminales dedicadas a la trata de blancas, tráfico de órganos, drogas y armas, así como blanqueo de dinero.
"Vemos en el país la presencia de actividades que no conocíamos, ni a las que como Estado ni sociedad estábamos preparados, desde el punto de vista de la seguridad democrática, de la seguridad institucional, ni mucho menos, de los organismos represivos", expresó García.
Para combatir la inseguridad recomendó fortalecer las fronteras, evitar el tráfico de personas, hacer controles migratorios estrictos y generar una política de seguridad democrática.
Pero, para Juan Cerezo, subdirector de la Policía Nacional, la inseguridad en el país "no es tan significativa como la quieren hacer ver", recordando que en los últimos días la institución enfrentó una ola de situaciones debido a las protestas por las reformas de seguridad social, y aunque dijo que nunca dejaron de brindar el servicio de vigilancia, reconoció que de todas formas esto influyó en que la seguridad disminuyera un poco.
Cerezo coincide en parte con las explicaciones de García. Así lo demuestra al confesar que a veces le intranquiliza ver la gran cantidad de extranjeros que hay en el país, legales e ilegales, aunque advierte que en términos de delincuencia, los nacionales ya están "sacando las uñas".
Pero, lo cierto es que través de su historia Panamá ha crecido gracias a las inmigraciones, aunque este fenómeno puede traer consigo problemas como la delincuencia; según dijo el empresario, de origen colombiano, John Bennett, quien expresó que en este tema hay que tener mucho cuidado.
- Cerezo en el caso de los colombianos, dijo que "como ellos son millones y nos llevan años luz en la ejecución de delitos, lógicamente cuando vienen a Panamá ponen en práctica técnicas delictivas."Lo malo siempre se pega", por lo que pudiera ser que a los panameños se les estén pegando algunas mañas, expresó el subdirector.