Docentes, estudiantes y egresados del Instituto Nacional conmemoraron ayer el trigésimo sexto aniversario de los trágicos sucesos del 9 de enero de 1964, en las instalaciones de lo que fue la Escuela Superior de Balboa, siendo la primera vez que una ceremonia en recuerdo de los panameños caídos en esa jornada nacionalista se realiza en territorio soberano.
"Somos testigos de la realización de muchos hombres y mujeres que murieron sin sospechar que algún día íbamos a ser soberanos en las áreas canaleras", expresó el rector del Instituto Nacional, Jaime Ruiz.
También pidió a los representantes del gobierno nacional presentes en la ceremonia, que los beneficios de la soberanía sean equitativos y que lleguen al pueblo, así como no cesar en la lucha por lograr que los antiguos polígonos sean totalmente descontaminados de explosivos no detonados, por parte de Estados Unidos.
Posteriormente fue entregada una placa en memoria de las generaciones institutoras de 1929, 1947, 1957, 1958, 1960 y 1964, correspondiendo al egresado Luis Vergara recibir la distinción que permanecerá en las instalaciones del Instituto Nacional.
Otra distinción fue para Marcelina Chávez de Arosemena, madre del primer caído en la gesta heroica del 9 de enero de 1964, Ascanio Arosemena. A ella se le dio con carácter de custodia la bandera nacional que el pasado 31 de diciembre fue enarbolada por los institutores en el mismo sitio donde se originaron los trágicos hechos.
Igualmente se rindió tributo al institutor y ex diputado Carlos Iván Zúñiga, quien fue el que en 1967 propuso en la Asamblea Nacional que el 9 de enero fuera declarado día de duelo nacional.
En la actividad se les otorgó la Orden Vasco Núñez de Balboa a los institutores de la generación de 1964, al tiempo que se realizó un homenaje póstumo al primer caído en esa fecha, Ascanio Arosemena.
Luego se realizó un oficio religioso en la Iglesia de Fátima, por el párroco Francisco Samz.
"No sólo hay que recordar a los mártires sino también, a todos los que han dado su vida por Panamá", dijo Samz, al señalar que los pueblos que no recuerdan a aquellos que han sido generosos con su patria, no tienen autoestima.
Tras el oficio religioso hubo un acto en el Cementerio Amador, donde el Canciller José Alemán dijo que el gobierno "reafirma su compromiso de mantener el territorio nacional libre de presencia militar extranjera, de garantizar la seguridad pública sin recurrir al militarismo; y la total neutralización del Canal y el territorio nacional".
En tanto, en el Jardín de Paz también se rindió tributo a los mártires, y el orador de fondo, Miguel Antonio Bernal señaló: "Nadie en la historia, bajo nuestra condición de dependencia, tuvo tal osadía de desafiar al coloso imperialista, demandando el respeto a lo nuestro o sucumbir en el empeño".