El excanciller de la República, Miguel J. Moreno, afirmó ayer que a pesar de que Panamá alcanzó su soberanía total el 31 de diciembre de 1999 la lucha diplomática con Estados Unidos no ha terminado, porque siguen pendientes algunos problemas.
"La lucha diplomática no ha terminado porque vienen asuntos pendientes del siglo XX y nuevos del siglo XXI, hemos logrado nuestro ejercicio soberano sobre todo el territorio, pero los problemas persisten", acotó Moreno.
Las declaraciones de Moreno se dieron durante un homenaje en su honor ofrecido por el canciller de la República, José Miguel Alemán, donde develó una placa asignando con su nombre, "Miguel Moreno", el salón de reuniones del despacho superior.
Estoy seguro que el canciller con su carácter, asesoría de buenos consejeros y con el apoyo de la presidenta de la República y el pueblo panameño sabrá hacerle frente a estos problemas", sentenció Moreno.
Según Moreno, la historia de la Cancillería es una permanente lucha diplomática a lo largo del siglo XX y nada menos que contra nuestro principal aliado, el país que hizo posible nuestra separación de Colombia.
"Nuestro principal aliado fue nuestro principal amigo y por suerte esta lucha diplomática concluyó el 31 de diciembre de 1999 cuando Estados Unidos y Panamá le dieron un ejemplo al mundo que cuando existen diferencias entre una gran potencia y una pequeña nación se pueden resolver por la vía diplomática, cuando en las negociaciones prevalece la justicia y la moral internacional", precisó Moreno.
Moreno hizo carrera en la Cancillería panameña donde laboró como secretario de la Embajada de Panamá en Estados Unidos, luego fue jefe de protocolo, secretario y asesor, y ministro de Relaciones Exteriores bajo el gobierno del presidente Ernesto De La Guardia.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, José Miguel Alemán, indicó que durante su labor como canciller se impacientaba frente a la renuencia norteamericana a negociar un convenio justo y equitativo frente al Canal de Panamá.
Manifestó que mientras el pueblo panameño exigía justicia, el norteamericano presionaba para que el Canal y las áreas aledañas se mantuvieran en la "guerra fría".
"Miguel Moreno defendió los intereses nacionales y su defensa se fundamentó en un principio de igualdad soberana de los estados, tal como lo expresó el 18 de septiembre de 1958 ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas", subrayó Alemán.
Enfatizó que en enero de 1964 cuando Panamá fue objeto de una injustificada agresión del gobierno norteamericano, el presidente Roberto F. Chiari nombró a Miguel J. Moreno como embajador ante la OEA para denunciar el grave daño sufrido por el pueblo panameño a manos de las tropas estadounidenses.
Puntualizó que el país debe mucho a Moreno en el campo de las relaciones exteriores y defensa de la soberanía, por lo que es un verdadero adalid.