Nación

Problemas entre vecinos afectan a las corregidurías


Los problemas entre vecinos y las reclamaciones por pensiones alimenticias representan los casos que más se atienden en las corregidurías de los corregimientos del área metropolitana y sus alrededores, y por ende son los litigios comunitarios más comunes entre la población.
La tenencia de mascotas en las residencias y apartamentos, los niños, el ruido, el lugar de estacionamiento del automóvil, una cerca, una construcción, una fuga de aguas negras, las quemas de basura, la limpieza son entre otros, los cientos de cosas que motivan diferencias entre los vecinos.
Algunos vecinos optan por el diálogo y resuelven sus diferencias como buenos vecinos, otros acuden a las corregidurías y una autoridad define la situación, otros denuncian al vecino ante los medios de comunicación social, pero otros terminan con golpes y violencia sus diferencias con el vecino.
Para ilustrar los problemas vecinales señalaremos con ejemplos algunos que están ocurriendo en la actualidad en los distrito de San Miguelito, La Chorrera, Arraiján y en la ciudad de Panamá.
La señora Leticia García enfrenta diferencias con su vecino en la barriada San Martín de Samaria en San Miguelito por el estacionamiento de un auto en una pendiente.
Explicó la afectada que su vecino estaciona su auto en una pendiente que está cuesta debajo de su residencia, lo que puede provocar un grave accidente si el vehículo se desliza.
Según la señora García, la pendiente que utiliza su vecino como estacionamiento pone en peligro la vida de sus nieta y la de ella puesto que el auto está colocado directamente hacia el cuarto donde duerme ella con sus nietas.
"Todas las noches rezo por que ese auto no llegue a deslizarse", confesó la afectada, quien agregó que le ha llamado la atención a su vecino en varia ocasiones sobre el peligro, pero no le hace caso.
Anunció que acudirá a la corregiduría del lugar para interponer la queja pertinente y que las autoridades obliguen a su vecino a no estacionar el vehículo allí.
Yadira Meneses reside en Nuevo Arraiján y tuvo que llevar a dos vecinos, el de al lado y el de su frente, a la corregiduría del lugar por el exceso de ruido.
La quejosa es enfermera y denunció que sus vecinos hacen excesivo ruido con los aparatos de música, principalmente los fines de semana.
Comenta que ella llega los domingo a las 7:00 a.m después de doblar turno y llega a su casa con la intención de dormir, pero no puede conciliar el sueño puesto que sus vecinos empiezan a esa hora a escuchar la música a todo volumen.
"Yo no me opongo a que escuchen su música, pero lo que yo quiero es que ellos lo hagan a un volumen más moderado que puede dejar a los demás dormir", señaló la afectado.
La situación entre Yadira y sus vecinos se volvió cada vez más tensa al punto que discutieron en varias ocasiones por el ruido y a través de las reuniones del comité de calle nunca pudieron lograr un acuerdo.
Las diferencias llegaron a la corregiduría donde el corregir ordenó a los vecinos a escuchar la música de manera moderada y además interpuso una fianza en caso de reincidencia.
El exceso de ruido es una de las principales diferencias entre vecinos, principalmente cuando se hacen fiestas en las áreas residenciales.
Por otro lado, la caca de los perros también es motivo de diferencias entre vecinos. Angela Concepción casi se agarra a golpe con su vecina en San Pedro No 2 de Juan Díaz por la caca de los perros.
Angela señaló que su vecina que está a dos cuadras de ellas saca todas las mañanas y en las noches su perro a hacer caca, pero la deposita al frente de su residencia, teniendo ella que limpiar todos los días ese lugar.
La situación hizo explosión un día cuando Angela le solicitó a la vecina que recogiera la caca que deposita su perro en la vereda, pero esta le contestó y amenazó con agredirla físicamente.
El caso no ha llegado a la corregiduría del lugar aún y la afectada no se atreve a reclamar más porque ha sido amenazada físicamente por su vecina si hace la denuncia.
Elsa Muñoz enfrenta problemas con su vecino porque abrió una venta de su recámara al frente de la de ella, lo que según la afectada le resta privacidad.
Explicó que las residencias en Vacamonte fueran construidas de tal manera que la venta de las recámaras nunca dieran frente a las del vecino.
Pero el vecino de Elsa si lo hizo y ella sostiene que han tenido varias discusiones por esa medida toda vez que su vecino escucha la música a todo volumen y no la deja dormir tranquila.
Elsa ha decidido construir una muralla de piso a techo para evitar las diferencias por esa venta con su vecino.
Por su parte, la abogada asistente de la Coordinación de Corregidurías del Municipio de Panamá. Licda. Maricarmen Silva manifestó que luego de una campaña de concienciación efectuada por los corregidores de la capital se ha logrado disminuir los casos de problemas de vecinos en las corregidurías.
La funcionaria destacó que los problemas y diferencias entre los vecinos ocupaban en el mes de febrero de 1999 junto con las pensiones alimenticias los casos que más se ventilaban en las corregidurías.
Indicó que ante tal situación, la Alcaldía de Panamá efectuó una campaña con los corregidores para que incentivaran a la los vecinos a resolver sus diferencias por medio del diálogo y la conversación.
La fuente reveló que la campaña al parecer originó positivos resultados puesto que los índices de estos casos han disminuido sustancialmente en las corregidurías.
Agregó que lo más beneficioso tanto para la comunidad como para la administración de justicia municipal es que las diferencias entre vecinos sea resuelta entre ellos ya sea por medio del diálogo o los comités de calles y barriadas que existen.
"No es posible que hasta por el ladrido de un perro los vecinos tengan que llegar hasta las corregidurías", sostuvo la asistente de la coordinación de Corregidurías del distrito capital.
Explicó que la disminución de los problemas de vecinos en las corregidurías ayuda a agilizar la administración de justicia municipal que tiene que enfrentar otros casos muchos más importantes como lo son boletas por no pago de pensiones alimenticias, demandas de lanzamientos así como inspecciones.
De acuerdo con la funcionaria las corregidurías tienen que resolver las pugnas entre vecinos en caso de que ellos no logren un acuerdo mutuo.
Manifestó que el Libro III del Código Administrativo establece todos los aspectos que son competencia de los corregidores y las medidas y sanciones que pueden aplicar.
En primer lugar, la persona afectada debe dirigirse a la corregiduría y presentar por escrito su denuncia respectiva.
Luego el corregidor puede expedir una boleta de protección a la persona que realiza la denuncia en caso de que sea necesario, explicó la funcionaria municipal.
Señaló que posteriormente las partes en conflicto son citadas a la corregiduría para escuchar los cargos y descargos de cada uno.
Inmediatamente terminada esa etapa, el corregidor procede a dictar una sentencia que puede ir desde una fianza a ambas parte o girar una orden de arresto contra la persona que haya violado la ley.
La funcionaria aseguró que los vecinos deben optar primero por resolver sus problemas mediante el diálogo puesto que las audiencias en las corregidurías son tediosas y prolongadas, lo que puede causarle pérdida de tiempo en el empleo o en otros asuntos personales.
Reveló que la coordinación de corregidurías busca hacer más efectiva la administración de justicia en esas dependencia así como orientar a los corregidores para que apliquen las disposiciones legales sin salirse de lo que dispone la Constitución Nacional y el Código Administrativo.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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