WALTER Espinosa es un joven de 31 años, a quien le pareció más viable comprarse una moto, que un carro.
En marzo de 2006 decidió hacer esta inversión para evitar los tranques, cuando se desplaza desde Arraiján a la capital, para trabajar como bombero.
Con los cambios establecidos por la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), es obligatorio que todo dueño de un vehículo adquiera un seguro que resguarde a terceros en caso de accidente.
Debido a ésto, Espinosa inició su gestión para obtener el seguro, pero se sorprendió cuando en tres aseguradoras le negaron la adquisición de este requisito, primordial para obtener su revisado y licencia de conducir.
Las aseguradoras reconocidas en el país no aceptaron que ingresara para cubrir a terceros, debido a que este vehículo a motor no fue comprado a través de una flota.
En las aseguradoras le explicaron a Espinosa que era un transporte con mucho riesgo de accidentes de tránsito, y que sólo estaban asegurando a las motos adquiridas en flotas.
El joven tuvo que informar a las autoridades de Tránsito, quienes están exigiendo la póliza de seguros al momento en que sea adquirida la nueva licencia magnética de Registro Único Vehicular.
Los funcionarios que le atendieron aseguraron que no era la única persona que presentaba este problema.
Espinosa fue citado a las oficinas del Tránsito hoy, donde pondrá la queja formal y tratará de buscar una solución a su situación.
Calificó la actitud de las aseguradoras como algo que no está cónsono con la realidad que está siendo aplicada a los conductores.
Este joven se ha dado a la tarea de plantear el problema a los motorizados que están en igual situación que él.
Por ahora la ATTT está permitiendo la circulación, aunque no se tenga el seguro de responsabilidad civil, no obstante, la norma es obligatoria desde el 1 de marzo y la póliza debe presentarse en caso de accidente.
Problemas para asegurar motos
Entre los argumentos se dice que las motos son muy vulnerables a los accidentes de tránsito.