El caso en contra de la exadministradora de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa Gisel Burillo están al borde de un sobreseimiento.
La razón es porque las actuales autoridades de Ampyme no le dan celeridad a la presentación de las pruebas sobre la denuncia que ellos mismos han presentado en contra de Burillo.
Una fuente judicial reveló que la semana pasada, los fiscales anticorrupción fueron a las oficinas de la actual administradora de Ampyme, Ada Romero, para solicitar la celeridad de la información que requiere el Ministerio Público para continuar con las investigaciones de este caso, pero los funcionarios de instrucción se fueron con las manos vacías, aseguró la fuente.
Esta reunión fue calificada por Carlos Carrillo, abogado de Burillo, de sospechosa, por lo que envió una nota a la procuradora, Ana Belfon, para exigir explicación, sobre estos encuentros. “No es legal que los fiscales acepten visitas de cortesía a personas que son parte de un proceso”, destacó Carrillo.
Ada Romero denunció a Burillo de supuestamente usar la institución para favorecer al partido Cambio Democrático, mientras que la exfuncionaria se querelló contra la actual administradora de Ampyme por el delito de calumnia e injuria.
Romero por ser funcionaria con mando a nivel nacional debe ser investigada por la procuradora Ana Belfon mediante el sistema penal acusatorio.