El procurador José Antonio Sossa advirtió ayer que la mafia organizada está reclutando personas para sus actividades delictivas entre los altos sectores sociales, que cuentan con buena y sólida formación académica.
Sossa indicó que el reclutamiento de personal con sólida formación académica en prestigiosos centros educativos internacionales, le ofrecen a la mafia una mayor y natural cobertura para las actividades económicas ilícitas.
Alegó que aunado a ello, se suma el desarrollo vertiginoso de la corrupción pública y que los sectores medios y altos de la burocracia oficial están sometidos al constante acecho de las ofertas del crimen organizado.
Detalló que la mafia incursiona a través de estas personas particularmente en actividades como licitaciones para la construcción de obras públicas, venta de activos públicos, compra de bienes y servicios de uso oficial, lo que constituye una grave preocupación para las autoridades.
Explicó que el crimen organizado también está realizando esfuerzos para insertarse en la economía y con ello asumir un creciente poder económico que se traducirá a la postre en influencia política y social.
Dijo que la capacidad de estos criminales para diversificar y mover sus actividades, es una característica que dificulta enormemente la tarea de investigación criminal. Agregó que ello indica que la actividad criminal se dedica indistintamente a todo tipo de ilícitos que sean lucrativos, con el fin de confundir las operaciones económicas legales.
Explicó que es frecuente encontrar que las redes de producción, transporte o distribución de drogas son simultáneamente usadas para el tráfico de seres humanos, órganos, armas y de apoyo logístico a grupos terroristas.
Por otro lado, estableció que al invadir el dinero ilícito todos los ámbitos nacionales se convierte en un formidable enemigo de la estabilidad política y hace peligrar la democracia y el estado de derecho.