El fiscal auxiliar y procurador encargado, Carlos Augusto Herrera, se mostró en desacuerdo con la utilización del polígrafo (detector de mentiras), en la instrucción de los procesos penales, ya que a su juicio esta es una herramienta muy subjetiva.
Dijo que en el uso del polígrafo existen algunos riesgos, debido a que se requiere una evaluación psicológica previa de la persona que será sometida a la prueba, para determinar si puede soportar la tensión de estar frente a este tipo de aparatos.
Además señaló que esta es una prueba para quienes ya tengan la calidad de imputados y estén sometidos a los rigores de la indagatoria. Explicó que la prueba sólo se podrá hacer a las personas que voluntariamente la acepten.
Consideró que hay personas muy susceptibles que no podrían ser conectadas al polígrafo porque quedarían en un estado de ansiedad en el cual se alterarían los resultados y se podría complicar todo el proceso de investigación, realizado previamente.
Aseguró que la aplicación del polígrafo puede constituirse en una violación de la privacidad de a quien se le aplique la prueba. Alegó que también existen personas con la capacidad de pasar la aplicación de este instrumento.
Recientemente, funcionarios del Ministerio Público recibieron una charla sobre la aplicación del polígrafo en los procesos penales, pero algunos se mostraron opuestos a su utilización por considerarlo una herramienta muy subjetiva.
Además explicaron que algunas pruebas realizadas no registran una exactitud requerida ni la confiabilidad necesaria para introducirlas en un proceso penal, en donde está en juego la libertad de una persona.