A TAN sólo 15 días hábiles para salir del cargo, el procurador de la Nación, José Antonio Sossa, acusó a un grupo de "representantes de los medios de comunicación social" de amenazar con "destruirlo" si no apoyaba la despenalización de la calumnia e injuria.
Sossa dijo (en el programa Enfoque de Dorita de Reyna) que eso ocurrió durante un almuerzo en 1995 donde se debatió el tema de la calumnia e injuria. Relató que fue amenazado ante su insistencia en que se debía respetar la dignidad de las personas y su convicción de que debe existir responsabilidad por el mal uso de un medio de comunicación.
Comentó que después de casi una hora de haber conversado con los asistentes, un representante de los medios de comunicación se levantó y le preguntó: "Tu estás con nosotros o estás contra nosotros".
"Estar con nosotros (explicó) es que hay que despenalizar y los periodistas no tienen por qué responder de la calumnia y de la injuria. Yo les dije, yo no puedo aceptar eso, entonces se me dijo bueno, si estás contra nosotros te vamos a destruir y ese fue el término que se usó, te vamos a destruir", comentó.
El procurador José Antonio Sossa dijo que esperó hasta este momento, pues quienes lo amenazaron aún hablan todos los días y son quienes crean opinión pública y que por los nueve años de su gestión han venido acusándolo falsamente.
Sostuvo que el Ministerio Público que dirige ha venido mejorando y eso lo reconocen internacionalmente, aún el gremio profesional de la abogacía, pero no así los medios de comunicación.
"Creo que ha habido una campaña, indiscutiblemente ha habido una campaña durante los nueve años sostenida, donde incluso se han inventado cosas", afirmó.
Justificó su actuacción ante los cuestionamientos de los periodistas, pues su trabajo exige mucha discreción y el cumplimiento de normas como es la reserva del sumario, pero dijo que incluso así ha dado información, que luego es mal utilizada.
"Me he encontrado con que han tergiversado lo que ha sido una comunicación pública y se ha querido utilizar eso para hacer daño a la institución", manifestó.
Sobre esto, el presidente del Colegio Nacional de Periodistas, Luis Polo Roa, consideró que Sossa debió interponer una denuncia pública y no esperar hasta el último momento de su gestión, además de no presentar pruebas sobre esa reunión.
"Me parece poco responsable hablar de eso a estas alturas... El procurador y la ciudadanía tienen que tener claro que los periodistas no utilizamos los medios como un poder, los dueños del medio son los que toman la decisión y la última palabra en lo que se publica", explicó.
Polo Roa refutó los comentarios del procurador, a quien acusó de ensañarse contra algunos periodistas que ejerciendo su trabajo, publicaron temas relacionados con el Ministerio Público.
Las denuncias del procurador no terminaron allí, pues agregó que dentro de los cuatro primeros meses de su gestión, se quiso desatar una persecución contra el yerno del entonces presidente Ernesto Pérez Balladares.
"Se me insistió en que yo le abriera un expediente con una prueba que supuestamente existía de una fotografía que lo vinculaba con sujetos de malos antecedentes... Yo, desde el primer momento dije que esa prueba no existía y que no podía estar persiguiendo gente si no tenía un fundamento para ello", añadió.
Expresó que al negarse a iniciar la investigación se publicó en un diario nacional (La Prensa) el famoso cheque, donde supuestamente recibió financiamiento del narcotráfico.
"En ese momento pensé que había sido un accidente, pero después como continuó esa campaña me he quedado pensando si no fue también una manera de hacerme presión para que yo, como quien dice, me doblegara", indicó.
Explicó que de haber abierto una investigación se pudo buscar encubrir a sus creadores, alegando la reserva de sumario y luego desatarle una campaña de que es "enemigo de los medios".
Mientras el presidente del Colegio de Abogados, Carlos Vásquez, consideró preocupante las declaraciones del procurador, tomando en cuanta que la ley no establece sanciones por criticas públicas contra un funcionario.
Reconoció que las críticas periodísticas contra el actuar de un funcionario no constituyen una violación a los derechos fundamentales de la persona cuestionada, siempre y cuando no se afecte su honra y autoridad.
Pero criticó que se afecte la integridad y honra de una persona por el simple hecho de favoritismo, como lo atribuye el jefe del Ministerio Público en su denuncia.
Entre tanto, el exprocurador Rogelio Cruz compartió la posición de Sossa, pues aunque dijo que él no enfrentó críticas ni presiones, cree que los medios de comunicación "cerraron filas" para lograr la despenalización de la calumnia e injuria.
"Sossa y nosotros nos opusimos a eso porque no creemos que se debe despenalizar la calumnia e injuria y siento que un sector de la prensa escrita le ha mantenido una crítica muy acérrima y mordaz", manifestó.