El Procurador José Antonio Sossa solicitó a la Corte Suprema de Justicia dar un sobreseimiento a favor del Contralor Alvin Weeden, por los delitos de lavado de dinero y corrupción de funcionarios públicos, que fueran denunciados por el Secretario General del Frente Nacional contra la Corrupción, Enrique Montenegro Diviazo.
El Procurador Sossa inició una investigación contra Weeden a raíz de una denuncia presentada por Montenegro Diviazo, en la que sostenía que el jefe de las finanzas públicas estuvo involucrado en actividades de lavado de dinero, según pesquisas adelantadas por una Corte Distrital del Estado de Florida, en Estados Unidos.
En su denuncia, Montenegro señala que según declaraciones de José Antonio Fernández, Ricardo Ray L. y Rafael Corona, que Weeden fue responsable de recibir y traficar millones de balboas, propiedad de una organización criminal a la que estaba ligada Steve Samos y que fueron movilizados en bancos de Panamá en el año de 1,979.
Sin embargo, en este sentido el Procurador Sossa señaló que su despacho se ve jurídica y técnicamente imposibilitado para adelantar una instrucción sumarial sobre estos hechos, debido a que para la época en que se realizaron esas acciones, no se encontraban penadas en ninguna conducta del ordenamiento penal.
También señala que la supuesta conducta antijurídica a la que se refiere el escrito presentado por Montenegro Diviazo de lavado de dinero, en ese momento no era considerada como delito por la jurisprudencia nacional.
Alegó que la ley establece la imposiblidad de condenar ni procesar a persona alguna por un hecho no descrito como delito por la ley vigente al tiempo de su comisión y por ello en el presente caso se debe aplicar un sobreseimiento definitivo.
Entre las pruebas entregadas por Montenegro al Ministerio Público se encuentran copia de la quiebra del Banco Weeden en Costa Rica y copia del expediente seguido por la Corte Distrital del Estado de Florida.