La procuradora de la Nación, encargada, Mercedez Araúz de Grimaldo, dijo que no habrá ninguna dificultad para trabajar con el nuevo secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Seguridad, Ramiro Jarvis, ya que la mayoría de los jefes de despacho, mantienen una buena relación con él.
Araúz de Grimaldo planteó que no se deben producir problemas en el manejo de las investigaciones y la seguridad del Estado. Agregó que en estos casos las "diferencias personales se deben dejar a un lado y trabajar con profesionalismo".
Aseguró que personalmente su relación con Jarvis es excelente y que no estimó no debe haber ninguna dificultad en el desarrollo de las labores de ambas instituciones y que este es un profesional con una trayectoria de trabajo.
El actual jefe del Consejo de Seguridad fue destituido como subdirector de la Policía Técnica Judicial (PTJ) por el procurador José Antonio Sossa, tras el surgimiento de una serie de diferencias por el manejo dado a los expedientes seguidos al exprecandidato presidencial Alfredo Oranges y al empresario Marc Harris.
Sossa solicitó un concepto favorable a la Corte Suprema de Justicia para la destitución de Jarvis por insubordinación y su separación del cargo se hizo efectiva, tras una serie de incidentes entre los escoltas de Sossa y agentes de la PTJ.
Ramiro Jarvis fue designado como secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Seguridad, luego que Pablo Quintero Luna, quien ocupaba ese cargo, fuera designado como nuevo director de la Autoridad del Tránsito.
No obstante, algunos funcionarios de instrucción han señalado en privado el posible surgimiento de fricciones entre el Ministerio Público y el Consejo Nacional de Seguridad por la situación antes descrita.