La procuradora de la Nación encargada, Mercedes Araúz de Grimaldo, aseguró que la Policía Técnica Judicial (PTJ) debe realizar funciones eminentemente técnicas, al tiempo que el director de esa institución confirmó que en el pasado se registraron investigaciones secretas y que ordenó recoger todas las armas largas y remitirlas al Servicio de Protección Institucional (SPI).
Araúz de Grimaldo, quien sostuvo una reunión con los fiscales de drogas y el director y subdirector de la PTJ, aseguró que para evitar situaciones similares a las ocurridas durante la pasada administración, ésta debe enmarcar su accionar en un marco técnico de apoyo a los fiscales y funcionarios de instrucción.
La jefa del Ministerio Público estimó que las experiencias anteriores ocurridas a lo interno de la PTJ no deben repetirse y que se está ejecutando un programa de coordinación para mantener un trabajo eficiente.
En tanto el director de la PTJ, Emilio De León, reveló que ordenó retirar las armas largas de esa institución y serán puestas bajo custodia del SPI. Agregó que a octubre de 1999 se hablaba de la existencia de 149 armas largas.
Reveló que la unidad de seguimiento y vigilancia efectuaba investigaciones secretas, ya que no esperaba la aprobación del procurador general de la Nación y que ello ha sido corroborado por testimonios de funcionarios de la institución.
Explicó que ya se han tomado cartas sobre el asunto y este tipo de situaciones ya se encuentra superada, porque no se permitirá la ejecución de este tipo de actividades de manera unilateral dentro de esa entidad.
Aseguró que actuará en estricto apego a la ley y que acatará las instrucciones de los fiscales y los jueces como dispuso el procurador general de la Nación en el memorándum remitido a su despacho el pasado martes.
Planteó que los miembros de la institución continuarán ejecutando las investigaciones necesarias para resolver los delitos y que ahora esa será la principal función de esa institución para sacarla de la crisis en que se encontraba.