“ Angustiada, ansiosa y triste” se encuentra la procuradora de la Nación separada, Ana Matilde Gómez, quien tendrá hoy que enfrentar su juicio en la Corte Suprema de Justicia por presunto abuso de autoridad.
Gómez dejó sentada su preocupación, pues está “bastante decepcionada” del sistema de justicia.
La Procuradora separada acudirá en la mañana al Santuario Nacional, para “recibir la bendición de Dios” y luego se dirigirá a la Corte.
Esperanza.
Gómez espera que el proceso sea transparente y que el testigo Miguel Zambrano no haya cambiado su versión de los hechos.
Zambrano denunció que el ex fiscal Arquímedez Sáez lo extorsionaba para que su hija no fuera trasladada al Centro de Rehabilitación Femenino y para ello le pidió B/ 600.00.
Posteriormente, le solicitó B/ 2,000 para otorgarle una medida cautelar.
Mencionó que otro de los testigos es el ex secretario de la Procuraduría, Rigoberto González.
A su juicio, la audiencia no será muy larga, porque se practicarán las pruebas (interrogarán a los testigos), se presentarán los alegatos, se dará un receso y luego la sentencia.
En principio, dijo, no debe haber lecturas del juez.
Audiencia Ordinaria.
La audiencia estará presidida por el magistrado presidente de la Corte, Aníbal Salas, y el ponente es el magistrado Wilfredo Sáenz.
La Corte estima que esta audiencia tomará por lo menos un día.
Los hechos.
A Gómez se le llama a juicio por el presunto delito de abuso de autoridad (autorizar a un fiscal auxiliar para interceptar llamadas telefónicas en la investigación de un presunto delito de concusión en perjuicio de Miguel Zambrano.
Por su parte, Sáez acusa a Gómez de haber organizado una investigación en su contra y de hacer intervenciones sin ser autoridad judicial competente.
La Procuradora de la Nación separada recordó que no ordenó las escuchas telefónicas, sino que las autorizó la persona que era extorsionada para probar el delito investigado.