La Procuraduría de Justicia de Nicaragua acusó ayer al ex mandatario y presidente del Congreso Arnoldo Alemán (1997-enero 2002) por el delito de "lavado de dinero" de al menos 10 millones de dólares, informó el procurador especial, Iván Lara.
La acusación también está dirigida contra 14 personas más, entre ellas, el ex director general de Ingresos, Byron Jerez; el ex ministro de Hacienda y Crédito, Esteban Duque Estrada; el ex secretario privado de Alemán, Alfredo Fernández; junto a sus hermanos -Amalia y Alvaro Alemán- así como sus hijos, María Dolores y Arnoldo Alemán.
En la operación "se giraron cheques de instituciones estatales en los que se violaron los procedimientos y trámites administrativos contables a nombre de personas desconocidas, consultores corporativos y sociedades mercantiles", precisó el escrito que fue introducido por Lara en el Juzgado Primero del Distrito del Crimen de Managua, a cargo de la jueza Juana Méndez.
Junto a la acusación, el procurador solicitó a la jueza que "se gire orden de captura y allanamiento de morada en contra de las personas acusadas que no gozan de inmunidad".
También pidió que se dicte retención migratoria contra los acusados y el embargo de bienes de las personas naturales y de personas jurídicas o sociedades en las que los involucrados figuren como socios o apoderados.
Otra medida cautelar solicitada fue la "inmovilización de las cuentas bancarias" de todos los acusados, precisó el escrito.
El procurador Lara explicó que las cifras de lavado calculadas "para esta acusación" son de al menos 10 millones de dólares.
"Las pruebas son contundentes" y se procederá a pedir el desafuero de las personas que gozan de inmunidad, como son el presidente Alemán y su hija María Dolores, quien es diputada suplente ante el Congreso, indicó Lara.
De forma paralela, los nicaragüenses esperaban con expectativa un mensaje a la nación que emitiría anoche el presidente Enrique Bolaños, quien anunció que ofrecerá pruebas irrefutables contra Alemán.
El libelo acusatorio indica que con las operaciones "ejecutadas paulatinamente" se defraudó al Estado de Nicaragua y se lavaron millonarias sumas de activos.
Estas operaciones fueron llevadas a cabo por funcionarios que se unieron con particulares para beneficio propio y de terceros, "haciendo aparecer como proveedores de bienes y servicios a personas naturales y jurídicas inexistentes, y bienes y servicios que nunca fueron percibidos por el Estado de Nicaragua", agrega la acusación.
"Está claro que el dinero proveniente del Estado de Nicaragua y el que era sustraído mediante artificios financieros ingresaba al conjunto de sociedades mercantiles y fundaciones" señala el escrito.
Entre las organizaciones receptoras de los fondos están la Fundación Democrática Nicaragüense (FDN) cuyos socios son Arnoldo Alemán, Byron Jerez y María Dolores Alemán.