En los primeros nueves meses de este año, en Panamá se han producido 165 millones 495 mil litros de bebidas alcohólicas, según lo revelan las cifras de la Contraloría General de la República.
Este registro revela que por mes en el país se elaboran, en promedio, 18 millones 388 mil litros de estas bebidas y, por día, 612 mil litros.
De acuerdo con las estadísticas de la Contraloría, este total representa un incremento del 9% con relación al 2007, cuando en Panamá se elaboraron 151 millones 785 mil millones de litros de bebidas alcohólicas para el mismo periodo.
La información de la Contraloría aclara que las estadísticas sólo contiene la producción de cerveza, seco, ron, ginebra y otros licores (vodka, coñac, anís, vino y whisky).
La preferida.
Cerveza es lo que más se produce en el país. De enero a septiembre se produjo un total de 155 millones 170 mil litros de esta bebida.
Le siguen en el orden de producción el seco con 4 millones 581 mil litros; ron con 3 millones 797 mil litros, ginebra con un millón 464 mil litros y otros con 483 mil litros.
Cabe destacar que los meses de enero, abril y mayo hubo una mayor producción. En enero se elaboraron, en total, 21 millones 275 mil litros, en mayo, 19 millones 626 mil litros y en abril 19 millones 612 mil litros.
Mientras que en los meses de junio, julio y agosto disminuyó la producción.
La producción aumenta.
En los últimos años la producción de estas bebidas se ha incrementado de manera importante.
En los primeros nueve meses del 2008 se han elaborado 13 millones 709 mil litros de bebidas de más que los producidos en el año 2007.
Mientras que la diferencia en la producción, entre el 2007 y el 2006, fue de 13 millones 388 mil litros de más.
Las proyecciones apuntan a que la elaboración de bebidas alcohólicas en Panamá se acerquen a los 200 millones de litros, cifra sin precedentes en esta industria.
Entre el 15 y 20 % de la producción es para
exportar, el resto es para consumo local.
La Contraloría no mantiene registro de producción de bebidas alcohólicas caseras.
Consecuencias.
El abuso en el consumo de alcohol es una de las principales causas de muertes prevenibles asociadas con violencia y accidentes de autos.
El alcohol actúa como un depresor del sistema nervioso central, deprime el ritmo respiratorio, el ritmo cardíaco y los mecanismos de control en el cerebro.
En mujeres embarazadas, puede generar efectos adversos sobre el feto que se traducen en defectos al nacer, retardo mental y problemas de comportamiento.
El alcohol se absorbe rápidamente ya que no necesita sufrir el proceso de digestión.
Aproximadamente el 90% del alcohol es absorbido por el intestino delgado.
Los efectos del alcohol aparecen en los diez minutos siguientes al consumo y alcanzan su máximo punto en un lapso de 40 a 60 minutos.