Las inundaciones registradas en la provincia de Bocas del Toro que dejaron como saldo miles de personas afectadas y damnificadas, también ocasionaron pérdidas en el sector agropecuario.
En la zona fronteriza unas 2,500 personas que se dedicaban a la producción de plátano para la exportación perdieron todo.
Ahora no saben qué hacer, ya que las cosechas fueron arrasadas por la crecientes del río Sixaola.
Preocupados manifestaron que ya no podrán vender la cosecha de plátanos en los mercados internacionales, donde la demanda es muy alta.
Todavía no se han contabilizado las pérdidas, pues los funcionarios del MIDA y demás instituciones acaban de iniciar las evaluaciones en este sector del país.
Una de las empresas que tiene pérdidas que ascienden a miles de dólares es Bocas Fruit Company.
Las inundaciones causaron estragos en gran parte de las fincas del sector fronterizo y lo más triste es que no se pudo salvar nada, puesto que el lugar parece un pantano y a penas se alcanzan a ver los tallos de plátano.
Por ahora es imposible que los productores se trasladen al lugar, por la cantidad de lodo que existe, lo que es un peligro.
Ayuda.
Los productores de plátano y damnificados que se encontraban en los albergues temporales ya comenzaron a regresar a sus casas.
A cada persona se le entregaba enseres y bolsas de alimentos.
Una caravana de automóviles llevó alimentos a panameños en el sector de Sixaola, ya que en esta zona hay cinco mil indígenas afectados.